¡Resuélvelo!
Resumen del libro

¡Resuélvelo!

por Ken Watanabe

Un método simple para solucionar problemas

Introducción

 

Tanto si se trata de algo grande como de algo pequeño, todos nos fijamos metas, nos enfrentamos a retos y nos esforzamos por vencerlos. Hay un método fundamental para solucionar estos problemas de la vida real que puede llevarte, sistemáticamente, a soluciones eficaces y satisfactorias. Y es muy probable que nadie se haya molestado nunca en enseñártelo.
Una de mis misiones al escribir este libro era mostraros a todos una manera sencilla de solucionar los problemas a los que os enfrentáis en vuestra vida cotidiana. Pero no trataba únicamente de transmitir un conjunto de técnicas. Ser alguien que soluciona problemas no es solo una habilidad; es toda una mentalidad que nos impulsa a sacar lo mejor de nosotros mismos y moldear el mundo de manera positiva. En lugar de aceptar el statu quo, los auténticos solucionadores de problemas tratan constantemente de modelar de forma proactiva su entorno.
En 2OO7, el primer ministro de Japón dijo que la educación ocupaba el primer lugar entre las prioridades de la nación. Cuando el país concentró su atención en el sistema educativo, me sentí obligado a hacer mi parte. Aunque los líderes empresariales, los educadores y los políticos japoneses llevan mucho tiempo hablando de la necesidad de que Japón pase de una educación centrada en la memorización a una orientada a la solución de problemas, nadie había ideado un medio concreto y eficaz de llevar esto a la práctica.
Así que dejé McKinsey para escribir este libro y enseñar a los chavales. Mi objetivo era enseñar a los adolescentes japoneses a pensar como solucionadores de problemas, a asumir un papel proactivo en su propia educación y a moldear su vida. Trate de organizar las herramientas que usábamos en McKinsey de una forma divertida y accesible, que mostrara a los niños lo que podía hacer un sistema práctico de solucionar problemas para ayudarlos a conseguir buenos resultados.
Entonces pasó algo sorprendente: el libro comenzó a tener mucho éxito, y no solo entre los adolescentes. Primero prendió en el segmento empresarial y se convirtió en el número uno de los libros de negocios más vendidos en Japón. Luego se extendió por toda la comunidad educativa y llego a un público general más amplio. Resultó que los lectores adultos japoneses, desde los padres y los maestros a los consejeros delegados de las principales empresas, llevaban tiempo con muchas ganas de tener una guía sencilla y útil de técnicas para solucionar problemas.
Espero que este libro inspire tanto a los niños como a los adultos a desarrollar esta mentalidad proactiva, abordando primero los problemas que hay en su propia vida. Una vez que hayas aprendido esta sencilla manera de solucionar los retos personales a los que te enfrentas a diario, quizá veas que los sueños y los logros más grandes también están a tu alcance.

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¿Cómo tomar decisiones y solucionar problemas?

La solución de problemas es un proceso que puede dividirse en cuatro fases: (1) comprender la situación actual; (2) identificar la causa fundamental del problema; (3) elaborar un plan de acción eficaz; y (4) ejecutarlo hasta que el problema esté resuelto, haciendo modificaciones según sean necesarias.
 

Las cuatro fases de la solución de problemas

 
Estas cuatro fases forman un conjunto. Antes de poder solucionar cualquier cosa, primero es preciso que comprendas que hay un problema. Una vez que lo hayas hecho, no es suficiente identificar su causa. Tienes que pensar cuidadosamente en cómo podrías solucionarlo y, luego, en las medidas reales que se requieren para hacerlo. Resolver problemas es una combinación de pensar y actuar. Hacer solo lo uno o lo otro no te llevará a ninguna parte.
Quizá pienses que esto parece muy sencillo. La pega es que, con frecuencia, no hacemos lo que parece sencillo y evidente.
Veamos cómo funciona este procedimiento por medio de un caso práctico: un joven grupo de rock con dificultades, llamado The Mushroom Lovers.
Hace tres años, la señorita Seta y dos de sus amigos, Berenjena y Tofu, formaron un grupo de rock llamado The Mushroom Lovers. Berenjena tomó prestada la guitarra de su hermano mayor y empezó a aprender, él solo, a tocarla. Tofu practicó con la batería, utilizando un par de palillos y una caja de cartón hasta que, un año más tarde, se pudo comprar una batería de segunda mano, después de ahorrar algo de dinero. La señorita Seta cantaba tan mal que Berenjena y Tofu tenían que ponerse tapones en los oídos para no oír el ruido que hacía. Pero en los tres últimos años, ha mejorado de forma espectacular y ahora tiene una voz ronca fantástica.
Los Mushroom Lovers ya han dado tres conciertos en su instituto. Pero la señorita Seta está furiosa.
—¿Por qué solo hay quince personas en el público cuando yo dedico mi precioso tiempo a organizar un espectáculo? Solo hubo diez personas en el primer concierto y quince en el segundo, y otra vez quince en el tercero. ¿Qué pasa? ¿Vosotros dos no erais responsables de llenar el gimnasio de bote en bote? ¡Ya es el cuarto concierto! ¡Aseguraos de que esta vez esté a tope!
Al ver los ojos llorosos de la señorita Seta, Berenjena y Tofu se juraron que encontrarían la causa fundamental del escaso público (EL PROBLEMA) y llenarían el gimnasio hasta la bandera para el siguiente concierto.
1- Diagnosticar la situación e identificar la causa fundamental del problema.
1.A. Hacer una lista con todas las posibles causas del problema.
Muy pocas personas van a los conciertos de los Mushroom Lovers. El grupo quiere averiguar por qué y qué pueden hacer al respecto.
Empecemos con el porqué: ¿por qué la gente no va a los conciertos?, ¿cuál podría ser la razón? Resulta que hay muchas posibles razones, no solo una.
Como se puede ver en el siguiente árbol lógico, es posible que algunas personas no supieran nada del concierto (A); quizá otras estuvieran enteradas, pero no quisieran o no pudieran asistir por otras razones (B); y es posible que otras fueran una vez, pero no continuaran yendo a posteriores conciertos (C).
 

Árbol lógico con todas las posibles causas del problema

 
También podemos transformar este árbol lógico en un árbol de sí/no. Un árbol de sí/no agrupa a las personas o los objetos en cubos, basándose en la respuesta a preguntas de sí/no. Al asignarlo todo y a todos los involucrados a un cubo, se puede ver más claramente cuál es el principal problema. En el caso del árbol lógico anterior, el modelo de sí/no crea cubos utilizando las preguntas siguientes:
  1. ¿Están enterados de los conciertos?
  2. Si están enterados, ¿han ido alguna vez a un concierto?
  3. Si han ido a un concierto, ¿asisten con regularidad?
Todos deben caer en uno de los cubos, sin excepción.
 

Árbol si/no con todas las posibles causas del problema

 
Para identificar la causa fundamental de su problema de asistencia, Berenjena y Tofu tienen que descubrir el tamaño de cada cubo. Luego tienen que pasar a considerar estas preguntas:
  • ¿Por qué algunas personas no se han enterado de los conciertos?
  • ¿Por qué algunas personas no van a los conciertos, incluso si están enteradas?
  • ¿Por qué algunas personas no vuelven a los conciertos?
1.B. Formular una hipótesis para la probable causa fundamental del problema.
Ahora planteemos una hipótesis que explique por qué la gente no asiste a los conciertos.
Al determinar tu hipótesis y pensar en el razonamiento en el que se asienta, podrás comprobar si es acertada. A partir de ahí, puedes pasar a tomar una decisión sensata que lleve a una solución productiva.
Berenjena y Tofu han elaborado una hipótesis para su problema de asistencia: la causa fundamental es la información. La gente no va a los conciertos porque ni siquiera se ha enterado de que hay uno.
Examinemos las razones en las que se asienta:
 

Hipótesis para la probable causa fundamental del problema

 
Creen que las personas enteradas deben de ser pocas porque no se esforzaron mucho por hacer circular la información. Como dice Tofu: “Solo se lo dijimos a unos cuantos compañeros que se sientan cerca de nosotros en clase, y probablemente la señorita Seta no invito a nadie porque, aunque es muy mandona, en realidad también es muy tímida”. Su hipótesis es que solo una de cada veinte personas de su escuela (alrededor del 5 por ciento) se ha enterado del concierto.
A continuación, calculan que un 60 por ciento de los que se enteran del concierto probablemente irá. Su razonamiento para este cálculo se basa en que suponen que a un 60 por ciento de la gente de la escuela le gusta la música rock y, como dice Berenjena: "Si te gusta la música rock y te enteras de que hay un concierto en la escuela, vas seguro. Yo iría”.
Finalmente, suponen que el porcentaje de repetición de las personas que siguen yendo a los conciertos, después de asistir a uno, es de un cien por cien. Intentan recordar quién estaba entre el público en el último de los tres conciertos. El gimnasio estaba bastante oscuro y ellos estaban muy ocupados rockeando, así que no están del todo seguros de quién estaba allí. “Me parece que todos eran casi los mismos todas las veces —dice Tofu—. Como somos bastante buenos, una vez que nos oyen tocar, ¿cómo podrían dejar de venir? Digamos que el cien por cien de la gente continua viniendo”.
Siguiendo este razonamiento, llegan a la conclusión de que su mayor problema es que la información llegue a la gente. Si esta hipótesis es cierta, deben centrarse en idear una manera de aumentar el número de gente que sabe que hay un concierto. Veamos si están en lo cierto.
1.C. Determinar los análisis y la información necesarios para poner a prueba la hipótesis.
Ahora Berenjena y Tofu tienen que poner a prueba su hipótesis. Para hacerlo, necesitan investigar un poco.
Aquí es donde entra en juego la parte de la recogida de información y el análisis del proceso de solución del problema. No estás recogiendo información porque sí, ni analizándola solo por diversión. Lo haces para que te ayude a tomar decisiones mejores.
Entonces, ¿qué clase de análisis tienen que realizar Berenjena y Tofu? Y ¿qué información necesitan para llevarlos a cabo?
Análisis 1: ¿Cuántas personas hay en cada categoría de “enteradas”? Volvamos a echar una mirada al diagrama de la hipótesis de Berenjena y Tofu. Podemos agrupar a la gente del instituto de los Mushroom Lovers en cuatro categorías diferentes: (1) no se han enterado del concierto; (2) se han enterado, pero no asisten; (3) han asistido por lo menos una vez; (4) asisten con regularidad. Bien, ¿cómo averiguamos cuántas personas caen dentro de cada uno de estos cubos?
Llevaría muchísimo tiempo y sería difícil reunirse con las 500 personas del instituto y preguntarles, una por una, a qué grupo pertenecen. Entonces, ¿qué deben hacer?
Después de una sesión de aporte de ideas sobre cómo conseguir la información que necesitan, Berenjena y Tofu deciden elaborar una lista de preguntas y pedirles a todos los profesores que hagan una encuesta durante la primera clase del lunes. Los profesores solo tienen que hacer estas tres preguntas y anotar cuantos alumnos levantan la mano en cada una (y contar también sus propias respuestas):
  1. Levanta la mano si estás enterado de los conciertos mensuales de los Mushroom Lovers.
  2. Si estabas enterado de los conciertos de los Mushroom Lovers, levanta la mano si has ido a uno.
  3. Si has ido a un concierto de los Mushroom Lovers, levanta la mano si vas con regularidad.
Esta encuesta es fácil y eficaz. Los profesores no tardarán más de tres minutos en hacer las preguntas.
Análisis 2: ¿Por qué algunas personas que están enteradas de los conciertos no asisten?
A continuación, Berenjena y Tofu tienen que averiguar por qué algunas personas no asisten a los conciertos, aunque estén enteradas de que los hay. Si tuvieran tiempo y recursos, llevarían a cabo una gran encuesta individual con cada persona de la escuela. Pero probablemente eso no sea necesario. Si entrevistas a unas cinco personas, deberías tener una idea bastante buena de las principales razones. Deciden pedir a los profesores que anoten unos cuantos nombres de personas que estaban enteradas de los conciertos, pero que no han asistido a ninguno, para poder entrevistarlas más tarde.
Análisis 3: ¿Por qué algunas personas no asisten habitualmente? ¿La gente asistirá de forma regular en el futuro?
De nuevo, entrevistar a unas cinco personas les dará a Berenjena y Tofu una idea bastante acertada de la respuesta a estas preguntas.
Recuerda, la hipótesis de Berenjena y Tofu es que, una vez que alguien acude a un concierto, continuará asistiendo, pero es posible que no sea así. Deciden hablar con cualquiera que dejara de ir para averiguar los motivos de su no asistencia. Esperan descubrir cómo convertir a quienes asisten una vez en futuros fans habituales. Saben que es mucho más fácil conservar a fans leales que encontrar nuevos.
Con frecuencia, se cae en la trampa de recoger información y llevar a cabo análisis solo porque sí. No olvides que la razón de toda esta investigación es ayudarte a tomar decisiones informadas. Procura recoger y analizar la información de forma eficaz y efectiva. Esto te ayudará a usar mejor tu tiempo y tus recursos, que son limitados.
1D. Analizar e identificar la causa fundamental.
Análisis 1: ¿Cuantas personas hay en cada categoría de “nivel de información”?
Los profesores aceptaron realizar la encuesta para Berenjena y Tofu, y empezó a llegar una avalancha de datos. Sumaron todas las respuestas y dieron con los siguientes resultados:
Posibles asistentes a los conciertos: 500 alumnos y profesores.
  1. Personas que no se han enterado de los conciertos: 350 (70 %).
  2. Personas que se han enterado, pero no han ido a ninguno: 135 (27 %).
  3. Personas que han ido a un único concierto y no han vuelto: 3 (1 %).
  4. Personas que asisten con regularidad a los conciertos: 12 (2 %).
 

Cuantas personas hay en cada categoría de “nivel de información”

 
Berenjena y Tofu suponían que la gente no iba a los conciertos sobre todo porque no se enteraban y que, una vez que todo el mundo estuviera enterado, alrededor del 60 por ciento empezaría a asistir.
Pero cuando miraron los datos, descubrieron que un 30 por ciento estaba enterado de los conciertos, no el 5 por ciento que habían supuesto. Al parecer, la gente a la que Berenjena y Tofu habían invitado directamente y la gente que asistió al espectáculo hablaron de ello e hicieron correr la voz.
Por otro lado, aunque pensaban que asistía un 60 por ciento de los que estaban enterados de los conciertos, se encontraron con que el porcentaje era tan solo del 10 por ciento. Hay muchas personas que estaban enteradas de los conciertos, pero que no asistieron. Por lo visto no bastaba con aumentar el número de personas enteradas de los conciertos para que más alumnos y profesores acudieran a verlos actuar. Deciden que tienen que averiguar por qué la gente no está dispuesta a ir.
De todos modos, su cálculo del porcentaje de personas que, después de asistir una vez, vuelven a otro concierto no estaba lejos de la realidad: la cifra resultó ser el 80 por ciento, en lugar del 100 que habían creído. Pero, ahora que saben que algunas personas dejaron de asistir, quieren saber por qué.
Como puedes ver, a veces el resultado del análisis contradice la hipótesis original. ¿Qué pasaría si Berenjena y Tofu hubieran actuado de acuerdo con su hipótesis original, sin comprobar si estaban en lo cierto? Probablemente habrían pegado carteles y distribuido folletos por todo el instituto, y habrían acabado aumentando el número de espectadores en una cantidad mínima. (Porque, con independencia del número de personas enteradas de los conciertos, solo un 10 por ciento de las que lo sabían era probable que asistiera). Esta es la razón de que haya que poner a prueba nuestras hipótesis, si se puede encontrar una manera eficaz de hacerlo.
Análisis 2: ¿Por qué algunas personas que están enteradas de los conciertos no van?
Berenjena y Tofu han descubierto que hay mucha gente que está enterada de los conciertos, pero decide no ir. Para averiguar por qué, entrevistan a cinco personas que pertenecen a este grupo.
Partiendo de sus comentarios, determinan que hay tres razones principales de que la gente no vaya a ver a los Mushroom Lovers:
  1. “No saben qué clase de música tocamos ni si somos buenos o no”.
  2. “La hora del concierto no les va bien”.
  3. “Para empezar, no les interesa la música”.
—¡Esto es interesante! —exclama Tofu—. Puede ser difícil conseguir que vengan si no les interesa la música, pero seguro que podemos hacer algo con los que no vienen porque no saben qué clase de música tocamos ni si somos buenos, y con los que no vienen por la hora.
Berenjena y Tofu llevan a cabo otras diez entrevistas y averiguan que podría ir más gente si cambiaran el concierto al sábado por la tarde.
—Vaya —dice Berenjena—. ¡Creo que podemos hacer algo!
Empiezan a sentirse optimistas ahora que comprenden mejor la causa fundamental de su problema.
Análisis 3: ¿Por qué algunas personas no asisten con regularidad? ¿Asistirán habitualmente en el futuro?
Para acabar, Berenjena y Tofu se entrevistan con cinco personas para descubrir por qué algunas de ellas dejan de ir a los conciertos y si es probable que un número mayor de sus fans los abandonen en el futuro.
Esta es la información que reciben:
  • “¡Me gustáis un montón, chicos! ¡Tendríais que ser un grupo profesional! Voy a presumir cantidad diciendo que estuve en vuestro primer concierto. ¡Pues claro que voy a seguir yendo a todos vuestros conciertos!”.
  • “¡La voz de Seta es tan tierna! Se me cayeron las lágrimas cuando cantó la balada... ¡Siempre iré a veros!”.
  • “Creo que para la mayoría fue una agradable sorpresa ver lo geniales que sois. Pero las canciones que tocasteis eran las mismas las tres veces. Si seguís tocando las mismas canciones, la gente puede empezar a aburrirse”.
Parece que el nivel general de satisfacción es muy alto. Los dos se alegraron mucho de recoger las opiniones directamente de sus fans. Aunque es agradable recibir elogios, a veces puede ser duro escuchar las críticas, pero las dos cosas son importantes cuando intentas averiguar cómo mejorar. Parece que estos dos están empezando a pensar como músicos profesionales.
Lo más importante que han averiguado en estas entrevistas es que el público se aburrirá y quizá deje de ir a los conciertos si continúan tocando las mismas canciones una y otra vez.
Recogiendo información y llevando a cabo análisis, Berenjena y Tofu han refutado sus hipótesis y ahora entienden mejor cual es la causa fundamental de la falta de público en sus conciertos.
Ya están un paso más cerca de alcanzar su meta de conseguir que la señorita Seta sea feliz llenando el gimnasio. También ellos tienen muchas ganas de tocar ante una sala llena a rebosar... y debutar, un día, como grupo de rock profesional.
2- Formular la solución.
2.A. Crear una amplia variedad de soluciones para resolver el problema.
A través de sus entrevistas y análisis, los dos han comprendido que no solo deben informar a la gente del concierto, sino que además tienen que conseguir que quieran ir.
Crean un árbol lógico que los ayude a recoger las diferentes maneras en que pueden hacer correr la voz sobre su espectáculo. Como podéis ver, hay muchos medios para comunicarlo, incluyendo periódicos y revistas, tableros de anuncios y el correo electrónico, que podrían ser mucho más efectivos que si solo ellos dos, en persona, le hablan a la gente del concierto. Lo importante en esta etapa es que Berenjena y Tofu no descartan ninguna idea demasiado pronto diciendo: “¿Radio? ¿Periódicos? ¡Es imposible!”. Anotan todas las ideas que se les ocurren y aplazan pensar en su viabilidad y su impacto para más adelante. Incluso si algunas ideas parecen demenciales, es posible que lleven a soluciones interesantes y creativas. La norma fundamental es apuntar tantas cosas como sea posible y priorizar más tarde.
Una vez que han anotado todas las ideas que se les ocurren, destacan las herramientas de comunicación posiblemente interesantes en su árbol lógico y discuten cuál es la mejor manera de utilizarlas para llevar a la gente a sus conciertos.
Mientras revisan las opciones, los dos tienen muy presente su necesidad no solo de aumentar el número de personas enteradas de los conciertos, sino también de hacer que quieran ir. Por ejemplo, cuando lo comuniquen en el programa de radio de la escuela, si anuncian solo la fecha, la hora y el lugar del concierto, lo único que conseguirán será aumentar el número de personas que estarán enteradas. Pero si también emiten su canción, la gente oirá la clase de música que tocan y lo geniales que son, y eso, esperan, aumentará el número de personas que querrán ir al concierto.
 

Crear una amplia variedad de soluciones para resolver el problema

 
Al no perder de vista estas dos metas, Berenjena y Tofu utilizan la información que han reunido en el proceso de análisis. Si no hacen caso de lo que sus datos les dicen, todo su trabajo no habrá servido de nada. Esta es la lista de las vías de comunicación que decidieron explorar. Señalaron si cada acción (1) haría que la gente estuviera enterada del espectáculo y (2) haría que quisieran ir.
 

Lista de las vías de comunicación

 
Berenjena y Tofu han añadido tres medidas adicionales a su lista, basándose en lo que habían averiguado en sus entrevistas. Han decidido cambiar la hora del concierto y también han pensado en medios para mantenerlo fresco. Esto es lo que se les ha ocurrido:
(11) Cambiar la hora del concierto a las cinco de la tarde.
(12) Cambiar un 20 por ciento de las canciones por otras nuevas y variar su orden para mantener el concierto vivo.
(13) Hacer que Tofu cuente chistes y anécdotas del grupo entre canción y canción para entretener al público.
Ahora tienen trece ideas. Pero ¿pueden llevarlas todas a la práctica cuando queda menos de un mes para el siguiente concierto? Algunas de las ideas exigen mucho tiempo y son laboriosas, y otras exigen dinero para su ejecución.
Berenjena y Tofu tienen un tiempo y un dinero limitados. Deciden que es necesario priorizar sus ideas para decidir cuáles van a llevar adelante.
2.B. Priorizar las medidas.
¿Cómo deben Berenjena y Tofu establecer sus prioridades? Deciden que su criterio fundamental será el posible impacto de cada medida y lo fácil que es llevarla a la práctica, como se puede ver en la siguiente matriz.
 

Matriz para priorizar las medidas a tomar

 
Para crear la matriz, clasifican el impacto, de alto a bajo, en el eje vertical. En el horizontal, marcan la facilidad de realización, de difícil a fácil. Las mejores soluciones están en el recuadro superior derecho, con un impacto alto y una realización fácil. Las soluciones menos efectivas están en el recuadro inferior izquierdo, con un impacto bajo y una realización difícil.
2.C. Formular un plan de puesta en marcha.
Entonces, ¿qué medidas deben poner en práctica Berenjena y Tofu? Su máxima prioridad deberían ser las acciones del recuadro superior derecho, porque tienen un impacto alto y son fáciles de llevar a la práctica. Las siguientes prioridades son las que están en los recuadros superior izquierdo o inferior derecho. Las menos atractivas son las que se encuentran en el recuadro inferior izquierdo.
Berenjena y Tofu han priorizado sus acciones basándose en el supuesto de que lo van a hacer todo ellos solos. Pero ¿y si piden ayuda a otros?
Por ejemplo, tomemos el número 4 (“Hacer carteles y pegarlos por toda la escuela”). Ninguno de los miembros de Mushroom Lovers es buen dibujante y ninguno tiene experiencia en la creación de carteles, así que lo han anotado en el recuadro inferior de la izquierda (bajo impacto y alta dificultad de ejecución). No obstante, Tofu dijo: “¿Y si le pedimos a Juan Pulpo que cree un cartel para nosotros? Seguro que no le costaría nada hacer un cartel espectacular”. Al pedirle a Juan que cree el cartel, el punto de la acción número 4 se traslada del recuadro inferior izquierdo al superior derecho.
Consiguiendo ayuda de otros, pudieron llevar adelante las trece ideas. La gente tiene diferentes puntos fuertes. Puedes lograr mucho más colaborando con otros que tienen aptitudes de las que tú careces.
Aunque Berenjena y Tofu consiguieron llevar a la práctica todas sus ideas, no siempre sucede así. Recuerda que debes priorizar tus acciones y luego formular tu plan de puesta en práctica.
El siguiente concierto de los Mushroom Lovers.
Bien, ¿y qué pasó en el siguiente concierto de los Mushroom Lovers? El mes que faltaba hasta el siguiente espectáculo pasó muy deprisa, y la señorita Seta, Berenjena y Tofu se subieron al escenario de nuevo. Cuando acabaron de tocar su canción favorita, el gimnasio permaneció en silencio. Parecía que alguien hubiera pulsado el botón de “mute” en el mando a distancia de una televisión gigante.
Los Mushroom Lovers miraban, nerviosos, al gimnasio, que estaba a oscuras. Entonces, la sala se llenó rápidamente con el ruido de los aplausos y las ovaciones. Eran tan fuertes que la sala temblaba.
¡Los esfuerzos de Berenjena y Tofu habían dado resultado! ¡Doscientas personas habían acudido a ver el concierto!
Los tres compañeros se miraron unos a otros con timidez. Tenían los ojos llenos de lágrimas.
El cuarto concierto de los Mushroom Lovers fue un enorme éxito.
Al hacer que llegara la información al 90 por ciento y conseguir que un 50 por ciento de los que sabían lo del concierto asistiera, Berenjena y Tofu reunieron a más de 200 personas. Lo que es más, un 90 por ciento de ellas pensaba volver.

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Conclusión

Este libro trata de adolescentes que solucionan problemas. Se enfrentan a algunos retos bastante peliagudos; esa clase de problemas que puede hacer que la mayoría de las personas alcen los brazos al cielo y se rindan. Pero los chavales que resuelven problemas no son como la mayoría de las personas... aunque la mayoría de las personas deberíamos parecernos más a ellos.
Si seguís las sencillas lecciones que hay en estas páginas, también vosotros podéis llegar a ser chavales solucionadores de problemas (incluso si os consideráis adultos). En lugar de sentiros como si vuestra vida escapara a vuestro control, podéis tomar las riendas y moldear el mundo que os rodea. En lugar de sentiros abrumados por los retos a los que os enfrentáis todos los días, podéis aprender a disfrutar de ellos y vencerlos.
De hecho, puede que hasta os sintáis mejores personas. Vuestros sueños y metas os parecerán menos fuera de vuestro alcance. Y seréis más capaces de lograr cualquier cosa que podáis concebir y perseguir con la pasión y la imaginación suficientes.
A estas alturas, debéis de estar preguntándoos qué hace, exactamente, que alguien sea un chico solucionador de problemas. Primero, hablemos de lo que estos adolescentes no son. Hay varias actitudes comunes que pueden ser un obstáculo para una solución de problemas eficaz. Aunque los personajes que conoceremos a continuación pueden parecer caricaturas de personas reales, apuesto a que estos otros que no saben solucionar los problemas también os parecen muy conocidos.
Tomemos, por ejemplo, a la señorita Suspiros.
La señorita Suspiros es la clase de persona que se rinde de inmediato en cuanto se enfrenta al más mínimo reto. Suspira y dice: “Nunca seré capaz de hacerlo”. Que no es lo mismo que decir que no podría lograr algo si lo intentara. A veces, tiene una gran idea o ve un problema que se podría resolver. Pero siente mucho miedo de fracasar y que se rían de ella. En lugar de decir lo que piensa y pasar a la acción, se queda quieta, compadeciéndose de sí misma.
La señorita Suspiros no puede hacerse con el control de su propia vida. Se siente como si nadie la comprendiera y culpa a los demás de todo lo malo que le pasa.
En cambio, el señor Crítico nunca tiene miedo de decir lo que piensa. Es un criticón profesional. No importa cuál sea el plan, está listo para señalar sus defectos y cargarse las ideas de todos los demás. Si alguien intenta algo y fracasa, será el primero en decir: “Yo ya te lo dije”. Cuando las cosas van mal, siempre se apresura a culpar a otro.
Puede que tenga mucho que decir sobre los errores de los demás, pero él mismo nunca hace apenas nada. Como seguramente sabéis, ser crítico es fácil; lo difícil es hacer algo. Incluso si sabemos cómo se deben hacer las cosas, eso no sirve de nada si no estamos dispuestos a arremangarnos y poner manos a la obra. Es posible que el señor Crítico no se dé cuenta de lo poco que aprecian sus críticas las personas que intentan, realmente, que se haga algo. También puede que le asuste demasiado asumir la responsabilidad y enfrentarse al hecho de que él mismo comete errores.
El señor Crítico es estupendo echándolo todo por los suelos, pero la señorita Soñadora tiene la cabeza en las nubes. Le encanta proponer nuevas ideas, pero es raro que vaya más allá. Nunca se molesta en averiguar cómo convertirlas en planes y, por supuesto, nunca trata de que algo se haga. Está satisfecha pensando en sus grandes sueños. De todos modos, siempre son mejores dentro de su cabeza de lo que serían en realidad.
Al conocerlo, es posible que el señor Dinámico no te dé la impresión de dejar sin solucionar las cosas. Sin ninguna duda, no es alguien al que le preocupen los problemas o que abrigue pensamientos negativos. Y cuando algo va mal, pasa rápidamente a la acción. Su actitud es la siguiente: “No puedo cambiar el pasado. Pero puedo hacer algo ahora”. La tenacidad del señor Dinámico y su proactividad son rasgos claramente positivos.
No obstante, si fuera capaz de hacer una pausa y pensar por un minuto antes de lanzarse a ejecutar algo, podría conseguir mucho más. También tiende a culpar de todos los fracasos a la simple falta de esfuerzo; cree que cualquier problema se puede solucionar esforzándose más. Cuando decide cómo resolver un problema, se niega a cambiar de rumbo. No le interesa buscar su raíz ni sopesar soluciones alternativas. Sencillamente, no comprende que detenerse a pensar puede ser tan importante como actuar.
¿Eres uno de estos tipos? ¿Alguna vez te has sorprendido suspirando y renunciando? ¿Crees que es más fácil criticar a los demás en lugar de tratar de hacer algo por ti mismo? ¿Te encanta soñar, pero odias planear? ¿Te lanzas de cabeza contra los problemas, pero no consigues pisar el freno cuando ves que no vas a ninguna parte? ¿O eres más parecido a un chaval solucionador de problemas?
Estos chavales tienen una aptitud natural para fijar objetivos y conseguir que se hagan las cosas. Aceptan retos abrumadores sin inmutarse. Como el señor Dinámico, no le dan vueltas y más vueltas a un asunto. No obstante, a diferencia de él, piensan en la causa fundamental de los problemas, trazan un plan eficaz antes y mientras actúan, y están dispuestos a modificarlo cuando aparecen nuevas dificultades. Al lograr el equilibrio entre pensar y actuar, pueden lograr cosas asombrosas. Los solucionadores de problemas disfrutan aprendiendo de sus éxitos y también de sus fracasos.
La caja de herramientas de un solucionador de problemas incluye la identificación de la raíz de un problema y la fijación de metas específicas. Estos solucionadores de problemas tienen una actitud positiva y permanecen centrados en lo que se puede cambiar más que en lo que ya ha sucedido. Elaboran planes de acción específicos para solucionar los problemas y los ejecutan sin demora. Una vez que han pasado a la acción, siguen controlando constantemente sus propios progresos.
Esto es lo que le puedes oír decir a un solucionador de problemas:
  • “¡Bien! Voy a conseguir hacer esto en menos de tres meses”.
  • “Esto es un problema, pero en lugar de preocuparme, voy a ver qué puedo hacer al respecto”.
  • “Veamos, ¿qué ha causado esto?”.
  • “Para arreglar esto, necesitaremos hacer X, Y y Z. Probemos”.
  • “Veamos, ¿qué tal ha ido? ¿Qué ha ido mal? ¿Hay alguna manera de hacerlo mejor la próxima vez?”.
La capacidad para resolver problemas no es un talento que unas personas tengan y otras no. Es una costumbre. Desarrollando las técnicas acertadas y adoptando la actitud correcta, todos podemos llegar a ser personas que solucionan problemas.

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Fin del resumen ejecutivo
Biografía del autor
Ken Watanabe estudió en Yale y en la Harvard Business School para luego trabajar en la consultora McKinsey durante más de seis años. Actualmente ha fundado y dirige su propia empresa dedicada a la educación y el entretenimiento, Delta Studio. Vive en Tokio.
Ficha técnica
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