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Resumen del libro

Trading en la zona

Por: Mark Douglas

Domine el mercado con confianza, disciplina y una actitud ganadora
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Introducción

Teniendo en cuenta los avances en análisis de datos y la naturaleza cíclica de los mercados financieros, podría parecer relativamente sencillo hacer trading. Tan sólo necesitamos una estrategia comercial fiable, seguir las reglas pautadas, y el dinero no tardará en caer en nuestro regazo.

Sin embargo, se sabe que el 95 por ciento de los traders pierden la totalidad  de  su  dinero  durante el primer año de actividad. ¿A qué se debe esto? ¿Acaso para tener  éxito   se necesita poseer un don especial?

Los buenos traders deben  aprender  a  pensar  en términos  de  probabilidades  y  para  eso  deben  apartarse  de  casi todos  los conocimientos que han adquirido a lo largo de sus vidas. Los buenos operadores en bolsa deben confiar en sus propias gestiones, haciendo lo que hay que hacer sin vacilaciones.

No deben temer al errático comportamiento del mercado. En cambio, deben concentrarse en la información que les pueda ayudar a descubrir oportunidades de mercado, y evitar la información que refuerce sus temores.

Debemos aprender a esperar a  que  aparezca  la  próxima  oportunidad, pasando por el proceso una y otra vez. De esta manera, aprenderemos de una manera metódica, no arbitraria lo que funciona y lo que no.

Análisis fundamental y la percepción del riesgo

En los últimos tiempos, el análisis fundamental de la bolsa de valores ha adquirido gran notoriedad. El análisis fundamental intenta tomar en consideración todas las variables que podrían afectar a  la  oferta  y  la demanda  de  cualquier tipo de  commodity,  acción, materia  prima,  o instrumento  financiero.  De este modo, el analista fundamental proyecta lo que el precio debería hacer en algún momento en el futuro.

Sin embargo, este tipo de modelo tiene un grave problema. El hecho  de  que  un  modelo  lógico  y  razonable  cree  una  proyección en  base  a  todas  las  variables  no  es demasiado fiable  si  los  traders,  los responsables  de  la  mayor  parte  del  volumen  de  operaciones, no  son  conscientes  del modelo  o  no  creen  en  él. En otras  palabras, los  traders no  siempre  actúan  de  manera racional.

No obstante, muchos traders harán el mismo tipo de cosas una y otra vez en su  intento  de  ganar dinero.  En otras  palabras,  los  individuos y grupos de individuos generarán  patrones de conducta. Estos patrones de conducta serán  observables  y  cuantificables,  y  se  repetirán  con  fiabilidad  estadística. 

Siguiendo esta lógica, el  análisis técnico  organiza  este  comportamiento  colectivo  en  patrones identificables que indicarán  cuándo  existirá  una  mayor probabilidad de que ocurra una cosa sobre otra. En cierto modo, el análisis técnico te permite  entrar  en  la  mente  del  mercado  para  anticipar  lo  más  probable  que pase después,  en base a los  patrones  de  mercado  generados  con anterioridad.

El análisis técnico  ha  resultado  ser  muy  superior  a  un  enfoque  puramente fundamental. En cierta manera, permite al trader centrarse en lo que el mercado hará en  relación  con  lo  que hizo  en  el  pasado,  en  lugar  de  sugerir lo que  el mercado  debería  hacer  en  base  a  la lógica y la razón, determinada por un modelo matemático.

El análisis fundamental no hace más que crear una  brecha entre  "lo  que  debería  ser"  y  "lo  que  es".  Si  el  análisis  técnico  es tan eficaz,  ¿por  qué  cada  vez  más  traders  escogen enfocarse en el análisis fundamental? La respuesta es que es fácil caer presa de nuestros sesgos cognitivos y tomar malas decisiones en momentos de temor, ira, frustración, ansiedad, decepción, traición, y pesar.

Los mejores traders piensan diferente al resto. Su actitud les permite ser disciplinados,  y confiar en su método a  pesar  de  las condiciones  adversas. En consecuencia,  ya  no  son  susceptibles  a  los  temores comunes  del  trading  y  los  errores  que  afectan  a  todos  los  demás.

Llegados a este punto, la percepción del riesgo es fundamental. Los mejores traders no sólo han asumido el riesgo, sino que también aprenden a aceptar y apropiarse de ese riesgo. De esta manera pueden operar sin el menor malestar emocional posible.

Y es que, intentar  evitar  algo  que  es  inevitable,  tendrá  efectos  desastrosos  en nuestra  capacidad para operar con éxito. Debemos aprender  a  redefinir  nuestras  actividades  en  el  trading  de  manera  que  podamos aceptar el riesgo implícito de las mismas por completo.

De este modo, el mercado no será capaz de generar información que podamos definir o interpretar como dolorosa. El mercado es neutral, evoluciona y  proporciona  información  a  cada  uno  de  nosotros, y nosotros tenemos  la oportunidad de hacer algo, pero ¡eso es todo!

Si  tenemos miedo de  equivocarnos,  el  miedo tomará  una  decisión  en base a nuestra  percepción  de  la  información  que está proporcionando el mercado, haciéndonos cometer un error. No podremos pensar de forma racional mientras tengamos miedo y hasta que el suceso que lo provoque se haya terminado.

Aunque puede resultar difícil de asimilar, la realidad del trading es que  cada  operación  tiene  un resultado incierto. A menos que aprendamos a aceptar por completo la posibilidad de un resultado  incierto,  intentaremos (ya  sea  consciente  o  inconscientemente)  evitar  cualquier posibilidad  que  pueda  ser  dolorosa.

Para triunfar en el mercado bursátil, tenemos dos opciones. Podemos perdernos en el análisis fundamental, intentando  eliminar  el  riesgo considerando tantas  variables  del  mercado como sea posible. O bien, operar en base a patrones estadísticos previos, asumiendo el riesgo, siendo disciplinado y dejando atrás el miedo.

Moderación

Si enseñamos a un mono a hacer una tarea constante y le recompensamos cada vez que la realiza, el mono rápidamente aprenderá a asociar un resultado concreto con una   actividad determinada.  Si  dejamos  de  ofrecer recompensas,  dentro  de  un  período  muy  corto  de tiempo el mono dejará de hacer la tarea.

El mono no gastará su energía haciendo algo por lo que no  será  recompensado.  Sin  embargo,  la  respuesta  del mono  al  quitarle  la  recompensa  es  muy  diferente  si hacemos  el  ensayo  con  un calendario  de  recompensas  aleatorias.

Cuando  dejamos de  ofrecer  recompensas,  no  hay  forma de  que  el  mono adivine  que  nunca  más  será  recompensado  por  realizar la actividad previa.  Cada  vez  que  se le recompensó en el pasado, la recompensa llegó como una sorpresa. Como resultado de ello, desde la perspectiva del mono, no hay razón para dejar de seguir haciendo la tarea.

Esta estrategia puede resultar ser muy adictiva. Sin embargo, cuando esperamos un resultado concreto y no lo conseguimos, nos sentimos decepcionados. Si lo hacemos de nuevo y obtenemos  el  mismo  resultado,  es  improbable  que  sigamos  haciendo algo que sabemos que nos causa dolor emocional.

Una adicción a las recompensas al azar resultará particularmente problemática para  los  traders,  porque hará que ser consistente sea más difícil. Y es que, si en el apartado anterior hablábamos del miedo, la  otra  mitad de la ecuación para tener éxito en el trading  es  la  necesidad  de  desarrollar  la  moderación. Debemos desarrollar  un  mecanismo  mental para contrarrestar los efectos negativos de la euforia o sobreconfianza resultante de una serie de trades ganadores.

Debemos creer que no hay forma posible de evitar una pérdida, ya que  perder es una consecuencia  natural  del  trading, del mismo modo  que el  propietario  de  un restaurante asume los gastos asociados a la compra de  alimentos. ¿Qué  ocurrirá si el mercado no hace lo que nosotros queremos? Sentiremos dolor, dolor emocional.

Pensemos en cuando, de niños, hacíamos  algo  que  realmente nos gustaba, como jugar con un juguete o con nuestros amigos, y cómo alguien con más poder o autoridad nos obligaba a detener lo que hacíamos y hacer algo que no queríamos hacer en su lugar.

El  punto  es  que  en muchas de estas situaciones, no tuvimos ninguna responsabilidad personal por lo que nos pasó o por el dolor que sufrimos, porque no podíamos hacer nada para evitarlo. Cuando operamos en el mercado, obviamos cómo asociamos el cambio  instantáneo  de  la  alegría  al  dolor  del mismo modo que  cuando  éramos  niños.

Si no aprendemos a aceptar los riesgos propios del trading y  no nos protegemos  de  estas  conexiones  naturales  entre  nuestro  pasado  y  el presente, culparemos al mercado de nuestros resultados en vez de responsabilizarnos por ellos. Muchos piensan que están asumiendo la responsabilidad,  pero en  realidad desean  que  el  mercado  lo  haga  por  ellos.  La mayoría de traders quieren que el mercado realice sus expectativas, sus esperanzas y sueños.

La  sociedad  en  general  puede que funcione  de  esta  manera,  pero  éste no es el caso de los mercados. En la sociedad, esperamos que otras personas se comporten de  manera  razonable  y  responsable.  Cuando no  es así,  y sufrimos como resultado de ello, la sociedad tiene recursos disponibles para corregir el desequilibrio.  El  mercado,  en cambio,  no  tiene el deber de darnos  nada  ni  hacer  nada  que  nos  beneficie.

Imaginemos ahora un  escenario,  en el cual tus  últimas  dos  o  tres operaciones fueron  perdedoras.  Estás analizando  el  mercado,  y, de repente,  las  variables  que  utilizas  para indicar que existe una oportunidad, aparecen. En lugar de ejecutar de inmediato el trade, vacilas.

El trade parece muy arriesgado, de hecho tan arriesgado, que empiezas  a  preguntarte  si  se trata  "realmente" de  una  señal.  Como  resultado de  ello,  empiezas  a  reunir  información  para  argumentar que  este  trade probablemente no funcionará. Pero esta información no es la que normalmente examinas, no  es  parte  de  tu metodología  para  negociar.

Lamentablemente, te estás alejando de tu punto de entrada original, donde hubieses realizado la operación si no hubieses dudado. Ahora entras en conflicto, ya que todavía deseas entrar, ya que dejar pasar un trade exitoso es doloroso. Al mismo tiempo, a medida que el mercado se aleja de su punto de entrada, el riesgo de la operación aumenta. El dolor dentro de tu mente se intensifica.

No quieres perder la operación, pero tampoco quieres perder dinero.  Finalmente,  no  haces  nada,  debido  a  que tu conflicto te genera parálisis y justificas  tu estado de inmovilidad diciéndote que era demasiado arriesgado mientras agonizas al ver que el mercado se mueve en la dirección que te habría hecho ganar dinero.

Si esta situación te resulta familiar, quiero que te preguntes: en el momento en que dudaste, ¿percibías que el mercado te estaba ofreciendo una oportunidad, o percibías que se trataba del reflejo de lo que estaba en tu mente? El mercado te dio una señal. Pero tú no la  percibiste  desde  una  perspectiva  positiva  u  objetiva.

Sin embargo, si cambiamos el escenario y ahora tus últimos dos o tres trades  fueron  ganadores,  ¿habrías percibido  la  señal  de  forma  diferente?  ¿La habrías  percibido  más  como  una  oportunidad  de  ganar  de  lo  que lo  hiciste  en  el primer  escenario?  Viniendo  de  tres  ganadores  en  fila,  habrías  dudado  en  abrir  la operación en aquel trade?

En cada situación, el mercado generó la misma señal. Sin embargo,  tu  estado  de  ánimo  negativo  basado  en  el  miedo,  causó  que  en  el  primer escenario, te centrases en la posibilidad de fracaso, lo que hizo que dudaras. En el  segundo  escenario,  prácticamente  no  percibiste  ningún  riesgo  en  absoluto. 

Expectativas

Pongamos el ejemplo de un hipotético  trader que abre una posición, despreocupado, sin ningún  esquema personal que  probar. Después de ganar, no considera la  posibilidad de  perder nunca. Cuando finalmente pierde en otra operación, su estado de ánimo se derrumba porque era lo que menos se esperaba.

En  lugar  de  asumir  que  su dolor proviene de su  expectativa  errónea  acerca  de  lo que  el  mercado debe hacer  o  no  hacer,  culpa  al  mercado,  y  concluye que  si  lo  conociera  más,  impediría que  ese  tipo  de experiencias  se  repitieran.

En cambio, si operamos dentro de la zona, veremos exactamente lo que necesitamos  ver, y actuaremos sobre lo que vemos. Nos encontraremos en el momento, y el lugar  oportunos  dentro  del  flujo.

Cuando nos encontramos en la corriente,  no  tenemos  que  probar nada,  porque  todo  lo  que  sabemos  sobre  el  mercado  está  disponible  para  nosotros. No hay lucha. Nada  se oculta  o  bloquea  nuestra conciencia.

Sin embargo,  si tenemos que  probar  algo,  encontraremos un cierto grado de resistencia o lucha. Si  operamos  desde  la  perspectiva  de buscar obtener lo que queremos  o esperamos de los mercados, ¿Qué ocurrirá cuando el mercado no cumple nuestras expectativas? Nuestros mecanismos mentales de defensa actuarán para compensar la diferencia entre lo que queremos y lo que no podemos conseguir, de  manera  que  no  experimentaremos  ningún  dolor  emocional. 

Y es que, tu mente  bloquea  u  oculta  automáticamente  cualquier  información  que signifique una amenaza con el fin de protegerte del malestar emocional que naturalmente sientes  cuando  no  consigues  lo  que  quieres. Con el fin de ser consistentes,  debemos  aprender  a  pensar  en  el  trading  de  forma  que  reconozcamos consciente  o  inconscientemente  los  procesos  mentales  susceptibles  de  causarnos confusión, o bloqueo.

Puede que parezca que luchamos  contra  el  mercado  o  que  el  mercado  está  en nuestra contra. Pero, en realidad todo esto ocurre  dentro de nuestra mente.  El mercado no percibe la información que pone a nuestra disposición; nosotros somos quienes la percibimos.

Y es que, los seres humanos vemos lo que hemos aprendido a ver. Cuando un niño interactúa con un perro por primera  vez,  no  dispone de información  en  su  entorno  mental  que le diga con  qué está tratando. Si este perro le muerde, debido al trauma físico y emocional,  el niño tendrá  un  recuerdo  sobre cómo  los  perros  pueden expresarse.

Debido  a  que su primera  experiencia con  un  perro  fue  intensamente  dolorosa,   en  el  momento  en  que  entre  en contacto  con  otro  perro,  experimentará miedo. De este modo, cualquier otro perro podrá hacer que el niño sienta temor, a pesar de que no se trate del perro que  realmente lo atacó. No importará si el próximo perro que entre en contacto con él sea el perro más amigable del mundo.

Por esta razón debemos percibir cada  trade  como un  suceso  con  unos resultados  probables,  y  estadísticamente  independiente  de  cualquier  otra operación.  Si pensamos así,  podremos ver  por  qué  tenemos  miedo,  pero  también podremos asegurarnos de que nuestros  temores  son  completamente  infundados. 

Los  psicólogos  denominan  esta  dinámica  como una  proyección porque,  en  cierto  sentido,  el  niño  proyecta  el  dolor  que experimenta  en  ese  momento,  en  el  perro. El segundo perro fue capaz de causarle dolor, aunque éste no fuera la verdadera fuente del trauma.

Del mismo modo, el mercado no hace que nos enfoquemos en el  fracaso  o  el  dolor,  ni  en  ganar  o  sentir  placer.  La causa  de que  la  información adquiera la calidad de positiva o negativa es el mismo proceso mental inconsciente que hacía que el niño percibiera el segundo perro como una amenaza peligrosa, cuando parecía que el perro era inofensivo.

Los mejores traders llegan al punto de creer, sin ápice de duda,  que  "cualquier  cosa puede  suceder". Creen tan fuertemente en la incertidumbre que realmente evitan que sus mentes asocien la situación y circunstancia del "momento  ahora"  con  el  resultado  de  sus trades  anteriores. 

Al evitar  esta  asociación, son capaces de  mantener  su  mente  libre  de  expectativas  irreales  y  rígidas  sobre  como  evolucionará  el  mercado.  Son capaces  "estar  preparados"  para  aprovechar cualquier oportunidad que el mercado pueda ofrecer en cualquier momento.

Imaginemos  que  tienes  una  firme  comprensión  de  la naturaleza  de  las  probabilidades  y,  como  resultado,  "sabes"  que  la  próxima  operación  es simplemente otra de una serie de operaciones que tienen un resultado probable. Sin embargo,  todavía  tienes miedo  a  ejecutar  el  próximo  trade,  o todavía  eres susceptible de cometer varios de los errores del trading basados en el miedo, que hemos nombrado anteriormente.

Recuerda que la causa subyacente de tu temor es  la  percepción de la  información  sobre  el  mercado  como  una amenaza.  ¿Cuál  es  la  fuente  de  tu   miedo  que hace que  interpretes  la información  del  mercado  como  una  amenaza?  ¡Tus  expectativas! 

Cuando  el mercado genera información que no se ajusta a lo que esperas, las fluctuaciones del mercado parecen  tomar  la  calidad  de  una  amenaza.  En  consecuencia, sientes miedo,  estrés  y  ansiedad.

Creencias

Nuestras creencias son fuerzas interiores muy poderosas. Es muy difícil andar en un camino que contradice lo que creemos que es verdadero. La creencia sobre el trading más efectiva y funcional que podemos adquirir es: “cualquier  cosa  puede  suceder”. Sin  esa  creencia,  tu  mente  automáticamente tenderá  a  bloquear,  evitar  o  racionalizar  cualquier  información  que  pueda  indicar que  el  mercado  podría  hacer  algo  que  no  has  aceptado  como  posible. 

Si  crees  que cualquier  cosa  es  posible,  entonces  no  hay  nada  para  que  tu  mente pueda evitar.  Esta  creencia  actuará  como  una  fuerza expansiva sobre tu percepción del mercado que te permitirá percibir información que de otra manera habría sido invisible. De este modo estarás  entrenando  tu mente  para   pensar  en  probabilidades.

Los  casinos  generan beneficios consistentes  día tras  día  y  año  tras  año,  facilitando  una actividad que  tiene  un  desenlace  totalmente aleatorio.  De la misma forma,  la  mayoría  de  los  traders  creen  que  el  los rendimientos  del  mercado bursátil  no  es  aleatorio,  sin  embargo,  no  creen que el mercado pueda generar beneficios consistentes.

Los  eventos  que  tienen  desenlaces  probables  son capaces de  producir  resultados consistentes,  si  jugamos con las  posibilidades en nuestro favor  y  si  la  muestra  resulta ser  lo suficientemente  grande. Los dueños  de  los  casinos  entienden que  cada  mano  jugada  es  estadísticamente independiente  del resto.  Cada  mano  individual  es un  evento único,  donde  el  resultado  será aleatorio  en  relación  a  la  última  mano  jugada  o  la siguiente. 

Si  observamos  cada  mano  individualmente,  encontraremos  una  distribución aleatoria  e  impredecible  entre  manos  ganadoras  y  perdedoras.  Pero  si analizamos el conjunto, si jugamos un número lo suficientemente grande  de  manos,  podremos observar  resultados  consistentes, predecibles y estadísticamente confiables.

Si no  tenemos  que  saber  lo  que  va  a  ocurrir  a  continuación,  no  le  daremos  ningún  significado emocional,  o de otra índole, a cada mano individual, vuelta de la rueda, o lanzamiento  de  los  dados.  No  nos  dejaremos  estorbar  por expectativas poco realistas sobre lo que pudiera pasar, tampoco nuestros egos estarán implicados en  lo  que  hacemos. 

Como resultado,  aprendemos  a  mantener  las probabilidades  en nuestro favor y ejecutaremos nuestro plan sin vacilaciones, lo que nos hará menos susceptibles a cometer errores. Si creemos que cualquier cosa puede suceder y que no necesitamos  saber  qué  va  a  ocurrir  a  continuación  para  hacer  dinero,  entonces  siempre  tendremos  la  razón. Si  cada  pérdida  te  pone  mucho  más cerca de ganar, esperarás con impaciencia la próxima aparición de tu patrón, estando listo para  tomarlo  sin  la  más  mínima  reserva  o  vacilación.

Conclusión

“Trading en la Zona”, analiza los desafíos a los que nos enfrentamos cuando  operamos en el mercado de valores. Como hemos visto, el hecho de analizar más o mejor el mercado no tiene por qué resultar en resultados consistentes. En cambio,  será  tu  actitud  y  "mentalidad"  lo  que  determinará tu éxito.

El trader que busque desarrollar una mentalidad ganadora, deberá aprender  a  pensar  en probabilidades. De este modo, no necesitará saber qué va a pasar en el mercado para ganar dinero, asumirá que cualquier cosa  puede suceder,  y  que cada  momento  es  único, por lo tanto,  cada  momento  y  su resultado son verdaderamente una experiencia única.

Si creemos  que  el  trading  es simplemente un juego de probabilidades, no muy diferente a tirar de la manija de una máquina tragamonedas, entonces nos daremos cuenta de que este ejercicio no requiere esfuerzo, porque nuestro objetivo de generar beneficios y nuestra creencia en la naturaleza probabilística del trading estarán en completa armonía.

Debemos  ser  rígidos  en  nuestras normas y flexible con nuestras expectativas. Debemos ser rígidos con nuestras reglas para  que  podamos  tener  un  sentido  de  autoconfianza  que  nos ayude a seguir el plan y nos proteja de una actividad que  tiene  pocos  límites,  si  es  que  tiene  alguno.

Debemos ser flexibles con nuestras expectativas para que podamos percibir, de la forma más clara y objetiva posible, lo que el mercado está comunicando en cada momento. Las pérdidas no generan ningún daño emocional, porque no interpretamos la experiencia como negativa.

Para  nosotros,  las  pérdidas  son  simplemente  el  costo  de  hacer  negocios  o  la  cantidad  de dinero  que  necesitamos  para  estar  preparados  para  tener éxito en el mundo del  trading. La información sobre el mercado sólo es una amenaza si esperamos que el mercado haga algo por nosotros.

Cuando aceptemos completamente las realidades psicológicas del mercado, aceptaremos  completamente  los  riesgos  del  trading.  Cuando  aceptemos  los riesgos  del  trading, dejaremos de percibir la información  del mercado  de manera dolorosa.

Cuando lo logremos,  no  habrá nada que  nuestra  mente  deba  evitar,  nada  de  lo que tenga que protegerse.  Cuando  no  haya  nada que temer,  accederemos  a  todo  lo que sabemos sobre la naturaleza del mercado bursátil.

Ninguna información será bloqueada, lo  que  significa  que  seremos capaces de percibir todas  las  posibilidades  que  aprendimos objetivamente,  y  como  nuestra  mente  estará  abierta, descubriremos  otras  posibilidades  que anteriormente  no  podíamos  percibir. 

Para poder captar toda esta información, no  podemos  estar  en  un  estado  en el que creemos que ya sabemos que lo sucederá. Cuando realmente aceptemos el hecho de no sabemos lo que  ocurrirá  próximamente,  podremos  interactuar  con  el  mercado  desde  una perspectiva  donde  permitiremos  que  él mismo  nos  diga lo  que  sucederá  próximamente. Llegados a  este  punto, estaremos  en  el estado  mental  ideal  para  entrar  en  "la  zona" ,  donde  estaremos conectados con el “momento actual del fluir de la información”.

Fin del resumen

Biografía del autor

Mark Douglas

Mark Douglas es el autor de The Disciplined Trader: Developing Winning Attitudes, publicado en 1990 y considerado un clásico en el sector y uno de los primeros libros en presentar al mundo de las inversiones el concepto de psicología comercial.  Mark comenzó a asesorar a comerciantes en 1982 y ha continuado desarrollando seminarios y programas de capacitación sobre psicología comercial para el sector de las inversiones, así como para comerciantes individuales.  Ha sido un ponente frecuente en seminarios en todo el mundo, así como en los Estados Unidos, enseñando a los comerciantes cómo tener éxito de manera constante.

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Ficha técnica

Editorial: Netbiblo

ISBN: 8493622664

Temáticas: Mercados financieros

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