Trabaja como un espía

Resumen del libro

Trabaja como un espía

Por: J. C. Carleson

Lecciones de una exagente de la CIA para aplicar en los negocios
Lectores 108
Favorito 17
Comentarios 0
A+

Introducción

 

En Trabaja como un espía, J. C. Carleson, antigua agente secreta de la CIA, comparte sus experiencias en el mundo del espionaje y nos muestra sus aplicaciones prácticas en el terreno empresarial. Por supuesto, no todo lo que Carleson aprendió en el servicio secreto es directamente trasladable a las empresas, pero no son en absoluto técnicas tan exóticas como cabría esperar, o como las películas de Hollywood nos han querido transmitir.
A través de la narración de numerosos casos reales (ocultando la identidad de los protagonistas por evidentes medidas de seguridad), la autora comparte las mejores técnicas para obtener, de forma legal, información de otras personas, cómo poner en marcha estrategias de contraespionaje empresarial, cómo gestionar una crisis o, incluso, técnicas de ventas “al estilo de la CIA”.
Trabaja como un espía es un libro que ayudará a directivos, empresarios y cualquiera que maneje datos sensibles a darse cuenta de la importancia creciente de tener una red de informantes fiable y contar con una estrategia de protección de datos vitales en el seno de las empresas. Las reflexiones de Carleson servirán a muchos para darse cuenta de que, en palabras de Donald Rumsfeld, “hay hechos desconocidos que desconocemos, aquellos que no sabemos que no sabemos".

 

Conceptos básicos

Las técnicas utilizadas por los agentes secretos se pueden emplear en el ámbito empresarial para obtener de otras personas la información que deseamos. El término “inteligencia” hace referencia a información secreta; inteligencia humana significa que la información se obtiene directamente de una persona, no a través de medios técnicos (no entrando ilegalmente en un ordenador o pinchando un teléfono, por ejemplo).
La mejor forma de demostrar la sinergia entre las técnicas del agente secreto, o el “arte del espionaje” como se le denomina a menudo, y el mundo empresarial es mediante la comparación de ejemplos. Empezaremos con un escenario de espionaje clásico:
Después de años de intentar sin éxito infiltrarse en el programa nuclear de un país hostil, John, un agente de la CIA con una dilatada trayectoria profesional, obtuvo por fin su premio: uno de los principales artífices del programa nuclear había sido arrestado por conducir ebrio mientras estaba de vacaciones con su familia en un país colaborador. Aprovechando la detención y lo bochornoso de las circunstancias, además de la sustanciosa recompensa que le fue ofrecida al científico a cambio de su cooperación, John consiguió convencerlo de que desertara a los Estados Unidos y proporcionase inestimable información sobre el programa de armamento de su país. El golpe tuvo un efecto dominó casi inmediato. Sabiendo que era solo cuestión de tiempo que el programa fuese desmantelado, varios funcionarios y científicos más abandonaron el ya comprometido programa con la esperanza de evitar un proceso judicial y obtener una recompensa sustanciosa como la que había conseguido su antiguo colega. Al final, la marcha de los principales funcionarios y científicos diezmó la capacidad del país hostil y el incipiente programa nuclear quedó paralizado.
Imaginemos ahora un escenario paralelo (aunque mucho menos dramático) en el entorno empresarial:
A pesar de su impresionante departamento de investigación y desarrollo, la compañía X, una empresa del sector de la alta tecnología, se veía continuamente superada por la capacidad de su competidor, la compañía Y, de lanzar al mercado nuevos productos. En un despiadado nicho en el que ser el primero en llegar al mercado era vital para el éxito del producto, la compañía X, a pesar de disponer de un producto a todas luces mejor, no lograba salir adelante. Pero un día le tocó la lotería al vicepresidente de la compañía X. Después de tener conocimiento de que el director de programas más destacado de la compañía Y había tenido una enconada discusión con el presidente, la compañía X le hizo rápidamente una oferta imposible de rechazar. La deserción del director de programas produjo muy pronto un efecto dominó: resultó que era un hombre al que su personal reverenciaba, hasta tal punto que su marcha provocó también el abandono de un talentoso equipo de fieles subordinados. La deserción de aquel grupo diezmó el equipo de gestión de programas de la compañía Y y aportó a la compañía X tanto empleados con gran talento, como una importante ventaja competitiva.
Ambos ejemplos muestran casos en que se ha aprovechado el momento oportuno de atraer a un actor principal de la competencia. En los dos escenarios, ese momento oportuno se da a conocer porque el actor principal (John, el agente de la CIA, y el vicepresidente de Recursos Humanos de la compañía X, respectivamente) disponían de redes de contactos establecidas que les alertaron de esas oportunidades. En ambos casos, el actor principal no solo consiguió atraer a un individuo clave a su bando, sino que logró además reclutar a ese individuo clave capaz de provocar un dominó de deserciones. En ambos escenarios, la captura y posterior utilización de la inteligencia humana dio como resultado el reclutamiento de un personaje clave que reforzó un bando en detrimento del otro.

Para continuar leyendo

Biografía del autor

J. C. Carleson

J. C. Carleson inició su carrera en empresas como Starbucks y Baxter, y trabajó durante una década como agente secreta en el servicio de inteligencia norteamericano (CIA).
Conocedora de historias de intriga, escándalo y lugares exóticos, Carleson se pasó al mundo de la literatura, en la que ha sabido aprovechar sus experiencias en el servicio secreto. Colabora también como articulista en The Huffington Post y The Wall Street Journal.

Ficha técnica

Editorial: Gestión 2000

ISBN: 9788498752700

Temáticas: Liderazgo Gestionar situaciones de crisis

Comprar el libro

Si has leído el resumen y quieres profundizar más, te recomendamos comprar el libro completo, en papel o ebook, haciendo click aquí