Psicotrading
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Resumen del libro

Psicotrading

Por: Germán Antelo Solozábal

Gestión emocional del inversor
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Introducción

La profesión de trader suele resultar muy atractiva, ya que puede parecer relativamente sencillo ganar grandes cantidades de dinero en poco tiempo. Por desgracia, éste no es el caso para la mayoría de inversores. Muchas personas empiezan a hacer trading pensando que invirtiendo 2 horas al día ganarán en un año lo que ganaría la media en 10 trabajando 12 horas al día. Creen que todo el mundo puede hacerlo, y que es cuestión de suerte, que el mercado de valores no tiene lógica alguna.

Este tipo de personas quiere ganar para alcanzar un mayor estatus de cara a la galería. A continuación, se registran en multitud de webinars gratuitos. Obtienen fórmulas claras, sencillas y sin errores, que les llevarán a adquirir su mansión y su superdeportivo en cuestión de meses. Una vez terminada la formación empiezan a  operar en un simulador. Cuando consiguen un ratio de trades positivos consistentes, deciden lanzarse al mercado real con ilusión.

Hasta ese momento todo va sobre ruedas, el formador es una eminencia, la plataforma funciona perfectamente, el bróker parece el mejor de todos, y ellos se sienten auténticos tiburones de Wall Street. Su estrategia es perfecta, sus números simulados les apoyan, y tienen bastante dinero en la cuenta. Tienen claro que van a ir a más, por lo que empiezan a planear una estructura fiscal que les permita tributar menos.

No obstante, al cabo de unas semanas, las sensaciones son completamente distintas. Piensan que la formación fue una estafa, que el profesor no opera con el mismo sistema, ya que acumulan varias operaciones seguidas perdiendo. Además, parece que el bróker no ejecuta las órdenes correctamente y que el precio está manipulado para hacer saltar el stop. Durante cada sesión sólo les interesa operar para recuperar lo perdido.

Antes de cada sesión prometen no saltarse su plan, pero al final acaban operando sin un patrón definido, fruto de la ansiedad, frustración, revancha, ego. Obviamente todo les sale mal. El resto de la jornada buscan compensar sus pérdidas. Acaban enfadados. No sólo por no seguir su propia estrategia y, en consecuencia, fallarse a ellos mismos. Sino también por el expolio que han hecho en su cuenta. Los sueños sobre mansiones, yates de lujo y viajes se esfuman y pasan a emprender de nuevo la búsqueda del santo grial, comprando cursos de nuevos gurús.

Muchos abandonan después de los primeros fracasos en la vida real, otros se gastan todo el dinero en su cuenta y otros siguen de curso en curso. Este es el futuro que augura a alguien que quiere ganar grandes cantidades de dinero con el mercado de valores rápidamente.

Si quieres vivir del trading, debes tener una mente clara, fuerte y además saber gestionar tus emociones. Te encontrarás con muchos obstáculos durante el camino, pero el psicotrading te ayudará a enfrentarlos y superarlos. No existen fórmulas mágicas, la única fórmula exitosa es la que desarrolles tú mismo porque se adaptará a tus circunstancias.

Motivaciones

¿Cuál es el perfil típico de la persona que se inicia en el mundo del trading? En el contexto actual, podemos encontrarnos con personas con cierta cantidad de dinero ahorrado, otras que han cobrado indemnizaciones por despido y otras que recibieron dinero por herencias o por la venta de algún inmueble y ahora están buscando una profesión que les permita vivir desahogadamente.

De esta forma llegan al trading, que promete proporcionar grandes cantidades de dinero trabajando desde casa. ¿Los requisitos? un ordenador, conexión a internet, una cuenta en un bróker, un poco de capital inicial y dedicación de un par de horas al día como mucho.

Además, existen cantidades ingentes de libros, cursos y webinars sobre el tema. La gran cantidad de formación disponible, junto a las grandes expectativas de futuro, el estatus que proyecta el hecho de vivir de los mercados financieros, no tener jefe, trabajar desde casa y la flexibilidad horaria lo convierten en el trabajo ideal, generando grandes expectativas.

Cuando necesitamos satisfacer estas expectativas, emociones tales como la avaricia y el miedo nos nublan la mente y dificultan nuestra capacidad de reflexión. Si no logramos controlar nuestras necesidades, éstas se adueñarán de nuestros actos y perderemos la claridad mental. Si no vivimos conectados con nuestros valores y nuestra esencia, iremos de necesidad en necesidad.

Nuestra sociedad crea constantemente nuevas necesidades. Debemos parar y analizar qué necesitamos de verdad para vivir tranquilamente, y así lograremos identificar todo aquello que no necesitamos. De este modo llegamos al concepto de desapego. Las cosas, relaciones, pensamientos, son útiles durante un tiempo, pero cuando cambiemos de etapa o época, deberemos dejar ir a algunos de ellos.

Al trading se llega por una necesidad, la de adquirir dinero con el fin de vivir como nos gustaría. Pero si no nos apasiona esta profesión o nuestros valores no se ven reflejados en esta actividad o poseemos creencias negativas acerca del mundo financiero, sufriremos consecuencias muy duras y, al poco tiempo, pasará como con cualquier trabajo: lo haremos solamente por el sueldo que recibimos a fin de mes.

Además, debemos tener en cuenta que el trading es muy diferente a cualquier trabajo convencional, ya que el mercado no te garantiza un sueldo a final de mes. Por el contrario, debes invertir dinero de tu bolsillo para optar a la posibilidad de ganar algo, poco o mucho, pero al mismo tiempo perderlo todo.

Si invertimos nuestro tiempo en trabajos que no nos apasionan, funcionaremos muy por debajo de nuestro potencial; nuestras ideas, talentos y valores empezarán a oxidarse, perdemos claridad, autenticidad, creatividad. En definitiva, perderemos el entusiasmo por lo que hacemos. Al cabo del tiempo acabaremos secuestrados por la rutina y dejaremos de brillar completamente. Es cierto que a final de mes recibiremos una recompensa económica, pero el resto del tiempo viviremos frustrados.

La pregunta que debemos hacernos entonces es ¿qué nos motiva a ser traders? Nuestro motivo debe estar alineado con nuestros ideales, porque ésto hará más fácil que nos comprometamos y que saquemos fuerzas cuando aparezcan los obstáculos. Mucha gente se centra únicamente en los motivos económicos, pensando que se trata de una vía rápida para ganar dinero. Este motivo no es suficiente, ya que generar dichos beneficios suele requerir tiempo.

De este modo llegamos a los cimientos, los elementos que nos ayudarán a saber quiénes somos y a dónde vamos. Los cimientos están compuestos por:

  • Valores
  • Talentos o dones que traemos de fábrica
  • Visión de la vida
  • Misión de la vida o huella que queremos dejar

En primer lugar tenemos a los valores, los cuales no se pueden catalogar en buenos y malos, ya que no tienen nada que ver con la ética o la moral, son más bien una muestra de nuestra seña de identidad. Nuestros valores nos distinguen de los demás, por eso no debemos copiárselos a nadie. Debemos buscarlos dentro de nosotros mismos y conectarnos con ellos.

Los valores nos permiten descubrir por qué nos sentimos mal en determinadas situaciones, son una excelente radiografía para saber qué nos pasa. Pongamos como ejemplo que los valores principales de un determinado trader son:

  • Compromiso
  • Organización
  • Respeto
  • Sinceridad
  • Constancia
  • Optimismo

Digamos que nuestro trader, día a día , los vive en la mayoría de las diferentes facetas de su vida; es decir, los honra y lleva a cabo acciones que se conectan con ellos. Pero luego a la hora de hacer trading, se salta las normas, cambia de idea constantemente, hay días que prepara las sesiones y otros días no, etc.

De esta manera, nuestro trader no estaría honrando a ninguno de sus valores mientras opera, ya que:

  • Carecería del compromiso en tomarse en serio el trading
  • No habría organización, ya que no obedece un plan ni tiene normas claras
  • Se faltaría el respeto a sí mismo
  • Su sinceridad sería nula, porque se autoengaña y no acepta la realidad
  • La constancia brillaría por su ausencia
  • No opera con optimismo, más bien con angustia, ira y miedo

En segundo lugar tenemos los talentos o dones. Todas las personas los tenemos, algunas los tienen más potenciados que otros. El gran problema está en que es más fácil decir que no se tienen que esforzarse y trabajar en encontrarlos. Cuando descubrimos nuestros dones o talentos, todo cobra sentido, porque estableceremos los objetivos en base a ellos. En ese momento, nos daremos cuenta de cómo podemos ser útiles para el mundo, y a partir de ahí podremos crear nuestro presente y futuro.

En tercer lugar están las pasiones: Un buen ejercicio para descubrir nuestras pasiones consiste en remontarnos a cuando éramos niños y pensar ¿qué actividad nos hacía perder la noción del tiempo? Algunos ejemplos son: el deporte, dibujar, cantar, bailar, imitar personas. Muchas personas van guardando en el olvido sus pasiones a medida que crecen, debido a los caminos y las decisiones que van tomando, además de las circunstancias que les rodean.

Estas personas de manera inconsciente olvidan paulatinamente sus pasiones y dan paso a las urgencias y prioridades del momento. Con el tiempo tendrán una crisis existencial y surgirá la pregunta "¿en qué soy bueno o qué me apasiona?" no tendrán respuesta, y esto les provocará un enorme malestar emocional. Por eso debemos descubrir qué dones tenemos y qué nos apasiona, porque tenerlo claro y elaborar un plan para practicarlo día a día aporta un enorme salto de calidad en la vida de cualquier ser humano.

Por último, una visión de vida inspiradora tiene la gran virtud de protegernos frente a la ansiedad de un entorno que nos empuja a tener una mentalidad cortoplacista. Tener un plan de acción para alcanzar una visión de vida nos hará sentir seguros y tranquilos frente a los obstáculos, ya que tendremos claro dónde queremos ir.

Y es que, el presente es la consecuencia de las decisiones del pasado pero el futuro será el resultado de las acciones que tomemos en el presente. Por lo tanto, tomar decisiones alineadas con nuestra visión de vida es la única manera de lograr nuestros objetivos.

Ahora bien, ¿Cómo podemos imaginar y construir nuestra visión de vida? Habitualmente una visión de vida está construida en base a los valores, pasiones, talentos y habilidades que hemos adquirido durante tu vida.

Una visión de vida debe ser algo que nos motive, inspire y nos mantenga en movimiento, con nuestra autoestima bien alta, pese a que por el camino aparezcan muchos obstáculos que busquen el abandono de nuestros sueños, porque la visión es la que luchará en todo momento para que la llama de la ilusión no se apague.

Una visión, sea cual sea, debe tener respuestas a las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué quiero para mi vida?
  1. ¿Cuándo?
  1. ¿Cómo?
  1. ¿Para qué?

La primera es desde la que se construye todo, qué queremos, deseamos, soñamos, buscamos, es decir, hacia qué destino nos dirigimos. En segundo lugar, el hecho de poner fecha o plazos nos motiva a dejar de esperar y empezar a movernos. Es importante que fijemos un plazo, pero hay que tener en cuenta que cuanto más difícil sea el objetivo, más tiempo requerirá.

Dicho esto, los tiempos no tienen que ser exactos, ya que siempre podrán aparecer contratiempos que no podemos controlar. Si definimos un objetivo para dentro de cinco años, puede que lo alcancemos en ese tiempo, antes o después, pero lo importante es que se acabe consiguiendo.

La tercera respuesta definirá el cómo hacerlo, pues en base a lo que somos, los recursos y talentos que disponemos, deberemos elaborar un plan de acción para luego seguirlo al pie de la letra, de manera impecable y sin excusas.

Finalmente una pregunta fundamental, ¿para qué hacemos esto? La respuesta deberá actuar como un escudo protector en el momento en que aparezcan dudas, miedos, frustraciones, ansiedades, nervios, mensajes contradictorios y presión externa.

La misión de vida no es más que el porqué estamos en este mundo, está relacionada con la huella o el legado que queremos dejar, por qué nos gustaría que nos recordasen las personas que nos conocen, nos rodean o se relacionan con nosotros . Una vez definidos nuestros cimientos, debemos preguntarnos, ¿puede el trading alinearse con ellos? Si es así, ¿de qué forma?

Todas estas son preguntas a las que no dedicamos nada de tiempo para responder y reflexionar sobre las respuestas; la causa principal de por qué no las enfrentamos no es por la excusa recurrente de la mayoría, “que es por falta de tiempo”, sino porque en realidad nos dan miedo. Sin embargo, son fundamentales si queremos tener una carrera exitosa como traders.

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Biografía del autor

Germán Antelo Solozábal

Germán es trader independiente, coach, mentor y formador especializado en temas de coaching financiero, liderazgo y psicotrading.

Diplomado en Administración de Empresas por la Universidad de Palermo, en Buenos Aires, Argentina. También es Diplomado en Periodismo Deportivo en Buenos Aires.

Ha realizado diversos cursos de inversiones financieras en España.

Como coach se ha formado a través de CTI (EE. UU.) y está certificado por ICF Global.

Desde 2007 se dedica a asesorar y acompañar como coach a personas en procesos de coaching financiero y a formar líderes. También es experto en psicotrading, realizando tutorías y seminarios con traders que buscan alcanzar su consistencia.

Actualmente desarrolla su actividad en trading y coaching realizando procesos de coaching financiero, formación y seminarios de liderazgo, así como también tutorías en psicotrading.

Ficha técnica

Editorial: RA-MA S.A. Editorial y Publicaciones

ISBN: 8499645615

Temáticas: Mercados financieros Inversiones Criptomonedas

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