Las reglas del emperador

Resumen del libro

Las reglas del emperador

Por: Chinghua Tang

Los secretos atemporales del éxito según el emperador más importante de la historia de China
Lectores 115
Favorito 13
Comentarios 0
A+

INTRODUCCIÓN

La dinastía Tang, una de las más longevas de la historia de China (618-907), está considerada por los historiadores la época dorada del gigante asiático. No fue una casualidad. En gran parte, se debió a las iniciativas conscientes de uno de sus cofundadores, el emperador Taizong.
Tang Taizong fue uno de los gobernantes más importantes de la historia, junto con Augusto, Gengis Kan y Napoleón. En algunos aspectos, incluso, superó sus logros. Bajo el liderazgo de Taizong, China se convirtió en el país más grande y poderoso del mundo. El reinado de este emperador estuvo marcado por varios triunfos audaces, innovadores y atrevidos, y dejó el listón muy alto para los emperadores que le sucedieron. Entre las hazañas que le hicieron legendario, se encuentran las siguientes:
  • Creó un equipo de consejeros antes de acceder al trono a la edad de veintiocho años.
  • Fue un administrador inteligente, dirigió todas las iniciativas políticas importantes y tomó las decisiones ejecutivas de su corte.
  • Fue un estratega militar de primer orden, comandó sus ejércitos para derrotar a los turcomanos —descendientes de Atila, el huno— y reabrió la Ruta de la Seda.
  • Mató a mil guerreros enemigos con sus propias manos.
  • Era extraordinariamente versátil: arquero, cazador, jinete, poeta, compositor y calígrafo.
  • Permitió por primera vez que el cristianismo y el islamismo penetraran en China e, indirectamente, fue la causa de que el budismo se implantara en el Tíbet.
  • Al parecer, escogió a la perfección a su mujer: la emperatriz fue una de las mujeres más sabias y virtuosas de la historia.
  • Se propuso construir un imperio fuerte, próspero y duradero, y lo logró de manera espectacular.
Tang Taizong y su círculo de perspicaces ministros discutieron cómo gobernar de la mejor manera y conseguir que la dinastía fuera perdurable. La mayoría de estas conversaciones se registraron y se compilaron más tarde en una antología titulada La guía ejecutiva Zhenguan. Desde entonces, este libro se ha convertido en un clásico sobre el liderazgo, la administración y el arte de gobernar. Se ha traducido al coreano, al mongol, al kitán, al yurchen y al tangut. Fue leído con profundo interés por los gobernantes de China y de otros países asiáticos, soberanos como el conquistador mongol Kublai Kan, el shogun japonés Tokugawa y el emperador de la dinastía Qing, Qianlong. Hoy en día, los directivos empresariales y los líderes gubernamentales de toda Asia leen con interés el pensamiento de Taizong. Y ya ha llegado la hora de que el pensamiento del emperador pueda llegar a otros rincones del mundo.
En las siguientes páginas, se han seleccionado y organizado las conversaciones del emperador con sus ministros. Representan las partes más importantes de esta antología. En los secretos del éxito de la dinastía Tang se encuentran los secretos de todas las grandes empresas que han triunfado a largo plazo.
Puesto que, casualmente, el nombre de mi familia es el mismo que el de la dinastía de Taizong, me produce un placer especial presentar estos conocimientos.

SOBRE SER EMPERADOR

Arco y madera
Poco después de acceder al trono, Taizong le comentó a su ministro Xiao Yu:
—Desde que soy niño, me ha encantado el tiro con arco. Y pensaba que lo sabía todo sobre esta disciplina. Pero, hace unos días, recibí una docena de arcos. Cuando se los enseñé a un artesano especializado en la confección de estas armas, me dijo que no eran buenos. Le pregunté por qué. Contestó: “Porque el corazón de la madera no está recto, de manera que las vetas están torcidas. Aunque los arcos son fuertes, la flecha saldrá torcida”. Entonces me di cuenta de que, a pesar de haber utilizado arcos durante tantos años, todavía no conozco sus secretos. Por lo tanto, debo de saber todavía menos sobre cómo gobernar un país.
Al percatarse de esto, Taizong no solo decidió reunirse diariamente con los ministros de su gabinete, sino también con oficiales de segundo rango para saber más sobre lo que ocurría en el país.
 
Conducta íntegra
Taizong afirmó:
—El gobernante debe comportarse decentemente. Si mantiene la espalda recta, no se puede doblar su sombra. Si los que están arriba dan buen ejemplo, los que están abajo los imitarán. En mi opinión, lo que destruye al gobernante no es algo externo, sino algo interno. Los deseos desenfrenados dañarán su cuerpo y mente; la autoindulgencia perturbará su trabajo. Entonces, si comete un error de palabra, perderá por completo el apoyo de su gente.
—Exacto —respondió el ministro Wei Zheng—. Por esta razón, los sabios reyes del pasado comenzaron a cultivarse a sí mismos para afianzar sus virtudes y superar sus debilidades. Este proceso les permitió ser sabios en muchas cuestiones y llevar a cabo su labor con diligencia.
 
Cabeza y cuerpo
En un memorándum dirigido a Taizong, el ministro Wei Zheng escribió: “El gobernante es la cabeza y los ministros son los brazos y las piernas. Cuando se rigen por una sola mente y un solo corazón, se convierten en un cuerpo. Pero el cuerpo no estará completo si falta alguna de las partes. La cabeza ocupa el lugar más alto, pero necesita los brazos y las piernas para tener un cuerpo completo. El gobernante puede ser sabio, pero necesita a sus ministros para dirigir el país”.
 
Modestia justa
Taizong consultó al reconocido estudioso de Confucio Kong Yingda:
—Las Analectas afirman: “Los que tienen talento deben aprender de quienes no lo tienen. Aquellos que tienen conocimientos deben aprender de los que no los tienen. Si tienes talento, actúa como si no lo tuvieras. Si tienes conocimientos, actúa como si no los tuvieras”. ¿Qué significa?”
—Significa que deberías ser modesto —contestó Kong Yingda— si quieres lograr grandes hazañas. No importa el talento que tengas: siempre se puede mejorar. No importa todo lo que conozcas: siempre puedes conocer más. El gobernante no debe alardear de su inteligencia. Al contrario, debería ocultarla. Debería escuchar los buenos consejos de los demás y no intentar ocultar sus propios errores. Si no, se resentirá la comunicación con sus subordinados y se distanciará de ellos. Y esto no le procurará ningún bien.
—Sin duda —convino Taizong—. En el Libro de las mutaciones se afirma: “Bendito quien siempre es humilde”.
“Hay muchos buenos comienzos, pero pocos buenos finales”.

Para continuar leyendo

Biografía del autor

Chinghua Tang

Chinghua Tang creció en China durante la violenta Revolución Cultural. En 1980 ganó un concurso organizado por la BBC y pudo ir a estudiar a la London School of Economics, y luego se convirtió en el primer ciudadano chino en realizar un MBA de Harvard.

Ficha técnica

Editorial: Empresa Activa

ISBN: 9788416990252

Temáticas: Liderazgo

Comprar el libro

Si has leído el resumen y quieres profundizar más, te recomendamos comprar el libro completo, en papel o ebook, haciendo click aquí