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Resumen del libro

La gran travesía del emprendimiento

Por: Francisco Estevan

Innovación, tecnología y startups en el mundo mañana
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Introducción

¿Sabías que en este preciso momento se está inventando una nueva economía frente a nuestros ojos?

El cambio que se avecina será radical, la manera en la que entendemos los mercados cambiará, y por si fuera poco, será muy veloz.

Lo que se aprende en las universidades queda obsoleto mientras se enseña, los trabajos de ahora poco se parecerán a los de dentro de unos años y nadie conoce los caminos para llegar al éxito.

Nadie acabará su carrera profesional en la misma empresa en que la inició. El mundo será algo nuevo cada día y será impulsado por las nuevas industrias de la inteligencia artificial, la impresión 3D, los datos y la robótica. Pero si algo singular tiene esta revolución, es que por primera vez podremos afrontar retos que hasta hoy no sabíamos cómo descifrar. Además, los cambios también serán significativos en el mundo del emprendimiento. Pues, se crearán más empresas y empleos, los canales se fusionarán y los emprendedores que aspiren a crear el prototipo perfecto pronto se harán viejos. Velocidad… esa será la clave.

Nadie sabe cómo será el futuro, pero sí que los emprendedores serán quienes lo construyan. Hablo de los emprendedores como tú.

Me llamo Cornelius y hoy te contaré cómo se vislumbra ese futuro inminente del que te hablo. Para ello, te hablaré desde mi experiencia y desde lo que he logrado en Barataria, la isla donde vivo.

Emprender es una aventura, y aunque no existe una ruta a la que copiar para triunfar, sí que hay trechos andados, barreras derrumbadas y estrategias fundamentales de las que se puede aprender mucho. Ya que mi intención aquí es enseñártelas. De guiarte en la gran travesía que es emprender. De ayudarte a crear ese futuro del que todos serán espectadores, pero pocos los que contribuyen a hacerlo realidad.

Atrás quedarán los “emprendesaurios” lentos y cómodos. El futuro es hoy.

Hoy es el turno de los exploradores, de quienes están dispuestos a arriesgarlo todo para que el mundo del mañana sea mejor que el de ayer.

Emprendimiento: quién, cómo y dónde

Primero pongámonos en contexto con algunos datos. Para empezar, es común que en los países más desarrollados del mundo, y especialmente en Europa, la tasa que mide la actividad emprendedora crezca o se estanque en función de la evolución global de la economía. Esto quiere decir que cuando hay más crisis e incertidumbre, mayor es el número de emprendimientos; por el contrario, cuando hay mayor estabilidad, la actividad emprendedora tiende a estabilizarse.

Esto es bastante lógico, si no hay oportunidades de empleo, la población económicamente activa optará por auto emplearse o, mejor dicho, emprender. Sin embargo, no es una tarea sencilla.

Barreras

En Barataria, son muy pocos los emprendimientos que triunfan. Según el Monitor Global de Emprendimiento (GEM), somos uno de los países del mundo desarrollado donde las perspectivas de crecimiento de los emprendedores son más bajas.

No obstante, luego de llevar a cabo una investigación con cientos de casos y emprendedores, encontramos los motivos por los cuáles la mayoría de los emprendimientos no triunfan:

  • En primer lugar, hay pocos empleados, siguen habiendo empresas muy pequeñas que no alcanzan más de cinco.

Esto puede ser porque a) cuesta mucho crecer o no queremos crecer porque aumenta la incertidumbre, hay más desafíos o incluso por pagar más impuestos; b) no contratan gente porque prefieren buscar freelancers y con ello no aumentar los gastos operativos.

  • En segundo lugar, y ojo a este dato, es la innovación:

De acuerdo con el GEM, nuestras empresas están por debajo de la media europea a la hora de presentar nuevos productos y servicios innovadores. Seguido de la internacionalización, la cual indica que nuestros emprendedores solo se limitan a vender dentro del territorio nacional.

Áreas de oportunidad

Luego de haber conocido las barreras del emprendimiento, podemos pasar a las áreas de oportunidad. Si te interesa saber los factores de crecimiento más importantes, entonces este apartado te será de gran utilidad.

  1. El primero es, definitivamente, el desarrollo de producto.

Aquí se trata de mejorar el producto a través de la innovación o el precio para ganar cuota de mercado. Involucra marketing, innovación y diseño. Puede ser o bien un producto nuevo, uno mejorado, una fusión o una incorporación fruto de una colaboración externa.

Recuerda… no deberías suponer que sabes lo que el cliente quiere. El mundo de hoy no va de hipótesis, va de hacerlo, ensayarlo y probarlo. Luego corriges. Prueba y error. Cuando estés desarrollando tu producto aprende de tu cliente y valídalo con él.

  1. Segundo, atrae nuevos clientes. Este factor está directamente relacionado con el canal de distribución. Se trata de identificar caminos que te hagan llegar a nuevos compradores, de desbloquear situaciones.

Si tu canal es directo, piensa en el indirecto; si les vendías a unos, piensa en cómo podrías venderles a otros: a un grupo mayor, a uno que gasta más. No lo olvides: es mucho más fácil crear productos que crear clientes, así que sé creativo con tus estrategias.

  • Tercero, y de una vez por todas, ¡internacionalízate! Si tu proyecto nació de una buena idea de arranque, esto deberías contemplarlo desde el inicio.

Realmente, hoy la mayoría de los proyectos deberían nacer con la intención de ser globales, piensa en toda Europa y Latinoamérica, lugar donde habrá grandes oportunidades en el futuro cercano.

  1. Cuarto, el tamaño. Es verdad, en ocasiones el tamaño será esencial para acceder a un cliente más grande, expandir tu mercado, incorporar conocimiento o abaratar costes; pero eso no tiene que ser la regla en esta nueva economía colaborativa.

Hoy, una empresa que analiza riesgos, una agencia de comunicación y otra que capta capital pues pueden montar un banco digital. Lo hacen en una semana llegando al mercado con un mensaje claro y sin modificar su estructura empresarial.

No es solo networking; es colaborar con competidores, emprender con conocidos, emprender al interior de la empresa, contactar fondos de inversión, y un largo etcétera.

  1. Finalmente, la creatividad es clave. Añadir esa pizca de originalidad en tu forma de hacer las cosas no solo hará que te destaques de la competencia, sino que hará que la gente te quiera a ti justo por eso.

Pero cuidado, si crees que con tener grandes ideas es suficiente; estás muy equivocado.

Sobran las ideas

¿Qué?, ¿dices que tienes una idea increíble con la que podrás montarte una empresa espectacular? ¡Genial! Te felicito. Pero eso no basta.

A ver, claro que la creación de una empresa comienza con una idea, sin embargo, hay un montón de cuestiones que giran en torno al mundo de las ideas de negocio que merecen ser aclaradas.

Por ejemplo, mucha gente piensa que tiene una gran idea (y es posible) y que si tan solo alguien le pudiese prestar dinero para llevarla a cabo se haría rico rápidamente. Yo trato de explicarles que, de ser así, el dinero les llegaría fácilmente, que incluso yo se los daría si estuviese la mitad de seguro que ellos.

Les hago ver que una cosa es una idea y otra cosa es el mercado en movimiento, las personas que ponen en marcha los proyectos y las cambiantes condiciones del entorno emprendedor. Además, aceptémoslo… una misma idea la tiene mucha gente al mismo tiempo. Un restaurante novedoso, una app, una plataforma de envíos o un ecommerce, todas están siendo pensados por una cantidad de personas. Pero la clave está justo ahí, en las personas. Unas lo harán y otras no.

Lo importante no es tanto el qué sino el cómo: cómo hacerlo, cómo venderlo, cómo comunicarlo, cómo sacarle beneficio, cómo mejorarlo, cómo hacerlo útil, etc.

Talento y educación

Si yo tuviera que apostarlo todo a un número, mis fichas irían a la casilla del talento. Y si tuviera que emprender y me encuentro ante la decisión de obtener dinero o talento, nuevamente me iría por el segundo sin pensarlo.

¿Por qué? Sencillo. La gran batalla al emprender consiste en atraer y retener el talento. Es algo sumamente difícil. En este terreno no solo compites con países, ciudades y regiones; también contra las grandes corporaciones, empresas líderes, fondos de inversión y un largo etcétera. Y por si fuera poco, resulta que el talento no solo no es infinito, sino que escasea. A diferencia del oro, del petróleo o del dinero, los procesos de creación y desarrollo del talento se basan en las personas, y eso lo hace apasionante y complejo al mismo tiempo.

Sí, se puede contribuir a su generación, y ahí, amigo mío, la clave reside en la educación.

¡Ojo! Cuando hablo de educación no me refiero al conocimiento técnico (que también es importante) sino al hecho de que lo que hoy se enseña no son las habilidades que les permitirán a las personas emprender con menor dificultad.

Hoy no nos “enseñan a aprender”, solo enseñan. Y debido a que todo cambiará y estará mutando constantemente, solo quienes sepan “volver a aprender” una y otra vez serán los que podrán hablar el lenguaje del mundo. Por lo tanto, es importantísimo incentivar el aprendizaje continuo y la intersección de conocimientos entre los miembros del equipo.

Hasta ahora hemos visto cuáles son las barreras y las áreas de oportunidad con la que los emprendedores se suelen topar al momento de iniciar. Después, te expliqué el porqué, las ideas no son tan importantes si solo se imaginan y no se hace nada para llevarlas a cabo.

Y finalmente, destaqué la importancia de encontrar el talento adecuado con el que construir tu idea, seguido de lo increíblemente relevante que será “enseñar a aprender”. Y ahora sí… entramos a un nuevo nivel.

Te cuento que hace un par de años di una conferencia en la universidad de Barataria en la que expliqué cuáles son los puntos más importantes a considerar cuando uno ya tiene su emprendimiento funcionando. Como te dije antes, emprender es una aventura. Es por ello que la conferencia lleva el nombre de uno de los personajes aventureros más importantes de la historia: El Quijote.

A continuación te contaré cuáles son esos puntos que mencioné en aquella ocasión. Todo para que tengas las mejores herramientas para lanzarte ya mismo a tu aventura si aún no lo has hecho.

Así que sin más… ¡Vamos allá!

Emprender como el Quijote

Estoy seguro que tienes en tu cabeza una imagen mental de don Quijote lanzándose a la aventura contra el mundo entero, yendo con pocas armas, escasos recursos, sus creencias y su soledad. Y así estaba él, solo consigo mismo enfrentándose a lo que creía eran molinos. Su soledad era también una debilidad. Y lo mismo ocurre en el mundo del emprendimiento.

Así es, si tuviésemos que identificar las principales debilidades de nuestro ecosistema emprendedor, una sería que montamos empresas solos, sin compañeros de viaje. Ya que fundamos empresas unipersonales, no nos fiamos de nuestro entorno, no compartimos ni planificamos.

Mi experiencia me ha dejado claro que los emprendedores hacen eso por temor a que alguien le copie la idea. No se dan cuenta del valor que se pierden al no compartirla. Te lo digo aquí y ahora: todo mundo copia. Y sin embargo, solo crean unos cuantos.

¿Qué mejor manera de innovar que contar, exponer, atrever, apuntar y aprender con las ideas de otros? ¿Qué valor tiene el cien por ciento de algo que no vale nada? ¿No es mejor el diez por ciento de algo que puede valerlo todo?

Te lo digo ya: la historia del genio individual es una historia muy poco probable. Y deberías dejar de perseguirla. Al final, es verdad que puedes llegar a un lado estando solo; pero también es verdad que no se llega a un sitio muy importante.

Otro factor esencial es: explica quién eres y quién va contigo.

Un ingeniero, por sí solo, es poco; lo mismo ocurre con un economista y con un experto en marketing, ¿pero qué serían capaces de lograr si los juntas en un producto que deben desarrollar, vender y comunicar?

La nueva dimensión de las tecnologías y las comunicaciones globales lo permiten todo. Hoy, en el mundo del emprendimiento, no compartir, no aliarse para crecer, no desarrollar conjuntamente es poco menos que un suicido empresarial.

Colabora. La colaboración es un factor de gran importancia desde el principio, pero conforme va pasando el tiempo, se vuelve indispensable. Además, es igual de indispensable un pensamiento adecuado. Me refiero a que para emprender hay que creérselo primero, llegar y sentir que todo es posible. Es tener una visión global, universal y una actitud abierta.

Finalmente, hay dos factores fundamentales más, unos que al combinarse sin duda vuelve más potentes a todos los ya mencionados: la emoción y la reflexión.

Yo quiero y les pido a los emprendedores con los que trabajo que sientan, que transmitan emoción por lo que hacen… pero esto se tiene o no se tiene, no se puede aprender. Asimismo, también ser capaces de reflexionar: qué quieres ser, para qué, hasta dónde te gustaría llevar tu producto, y después qué.

Así, necesitamos emprendedores reflexivos, que no piensen solo en diseñar, mostrar y vender, es decir, buscar el exit. Hay que emprender haciendo otra vez cosas tangibles, escalables; virar de nuevo hacia el emprendimiento material de la robótica, los drones y las impresoras 3D.

Ahí está el futuro. Esas son las industrias que construirán nuestro futuro. O mejor dicho… están construyendo nuestro presente.

Emprendimiento 3.0

¿Te imaginas cómo será el mundo y nuestras relaciones cuando las personas puedan tener como pareja sentimental a un robot?, ¿cuándo podamos imprimir órganos? Nada de esto es ciencia ficción; es eventual.

La semana pasada estuve dos días en Barcelona visitando el mundo del mañana: robots y drones, todo conectado, previsto y anticipado por las máquinas; móviles que se adelantan a tus pensamientos y que deciden por ti; coches que hablan entre sí y corrigen su ruta en menos de una milésima de segundo.

En ese lugar también estaban concentrados todos los gigantes de la economía del mundo, sus stands eran la definición misma de lo viejo. Allí, todos estos “emprendesaurios” hacían exhibición de su fortaleza tecnológica; todos cocinando su plan de acción para el mañana. Pero un poco más abajo, en otra sección, te encontrabas con más de 700 startups planteando con sus proyectos soluciones a la humanidad entera.

Te hablo de equipos pequeños, dinámicos y flexibles, con el “todo es posible” como bandera, con un montón de fondos enteros a su disposición y la valentía suficiente para apostarlo todo a su victoria.

Ocurría el choque de dos mundos: las grandes corporaciones, por un lado, lo quieren todo más lento, quieren que el mundo entero baile a su ritmo, que las leyes los protejan; por otro lado, los pequeños no buscan nada de eso.

Ellos no tienen tiempo para aprender otro idioma, lo suyo es hacerlo y ya, probar y ver qué pasa; no ven la duda como parte del proceso sino como un obstáculo. En esta nueva era de emprendimiento, cuando los gigantes aseguran que la solución aún no existe, que no se tiene la tecnología o que no es viable asumir tantos riesgos; los pequeños, las startups, no bajan la cabeza.

Ahora hay que estar dispuestos a lanzar el proyecto por cuenta propia. Sin demoras. Los tiempos han cambiado: los grandes creían que con bailar una canción era suficiente, pero la rebelión de los pequeños de la tecnología quiere más; y si no es con los gigantes, será sin ellos.

Lo puedes ver en todos lados: pequeñas startups de energía que les ganan megacontratos a los gigantes del petróleo; que adquieren bancos antiguos que no han sabido adaptarse; nuevos jugadores que llegan para posicionarse en el primer lugar de industrias que se creían consolidadas.

Este es el nuevo mundo del emprendimiento. Este es el emprendimiento 3.0 del que serás parte. Los grandes, viejos y lentos caerán; y emprendedores como tú no vendrán solamente a tomar sus lugares en el mercado, también revolucionarán toda la industria. Pero no basta con una idea llevada a la acción, un equipo y una actitud implacable. También hay cosas que escapan de nuestro control. Y sí… te estoy hablando de la suerte.

La suerte

La era del Emprendimiento 3.0 trae consigo un montón de cosas nuevas, entre ellas cambios en los paradigmas que giran en torno a la idea antigua de lo que se debería sentir trabajar en tu emprendimiento.

Los emprendedores ya empiezan a estar cansados de las charlas en las que se habla siempre de lo mismo: tienes que ser feliz con lo que haces, si te levantas el lunes con ganas de trabajar entonces has triunfado, motiva a tu equipo, busca financiación, etcétera.

Y aunque es cierto todo esto… es verdad que en ocasiones el discurso carece un elemento importante: realismo. Olvidan compartir que aunque se tenga todo eso, lo cierto es que más temprano que tarde va a ser necesario que aparezca la suerte.

Estar en el momento adecuado, que un competidor se retire, coincidir con esa persona que te complemente en lo que haces y lo que eres.

El caso aquí es que, luego de haber hablado de áreas de oportunidad, equipos, factores importantes y velocidad, llegó la hora de hablar de la aleatoriedad, de lo fortuito, de lo que se nos puede escapar.

Cuando te das cuenta que la suerte es un elemento que siempre estará presente contigo, tu gente y tu proyecto, no podrás evitar preguntarte: ¿cómo?, ¿qué tengo que hacer para estar predispuesto a ella?, ¿qué hacer para que cuando nos encontremos con ella todo salga bien?

Bien… la verdad no hay una respuesta exacta. Sin embargo, se puede ir hacia ella igual que se va a la búsqueda de un tornado. Con optimismo. Ya que el optimismo es el único factor que resuelve la compleja ecuación del emprendimiento. Me refiero al racional, claro, no al ingenuo.

Es hasta lógico: si piensas que lo puedes conseguir, tus posibilidades de lograrlo aumentan.

Es, digamos, como tu amor de verano. Como cuando luego de haber concluido el verano, te acercabas a la persona que te gustaba, le confesabas tu amor, y ella te respondía:

—¡Ya era hora! Y yo todo el verano esperándote… y justo ahora que se acaba.

Mala suerte, sí… pero consecuencia de la falta de optimismo.

Ahora que ya hemos conocido la nueva era del emprendimiento y hemos establecido que la suerte es una dura realidad. Me parece que es suficiente para pasar a lo siguiente: encontrar tu terreno de juego. O mejor dicho, tu industria.

¿Recuerdas que antes te pedí que imaginaras cómo sería el momento en el que un robot pueda ser la pareja de alguien o cuando podamos imprimir órganos? Pues estas situaciones son solos dos posibilidades de un montón más.

En este momento se están cocinando proyectos fascinantes que cambiarán la historia de la humanidad. Y puedes ser testigo o partícipe. Pero para hacerlo, primero hay que conocer las industrias que prometen cambiarlo todo.

Un nuevo mundo

Como te dije antes, esta parte está pensada especialmente para los emprendedores que buscan espacios, nichos o industrias para desarrollar su emprendimiento. Comencemos.

  1. Primero, las redes 5G, no solo serán el nuevo paradigma de las comunicaciones inalámbricas, sino que será el componente tecnológico esencial en la transformación digital de la próxima década.

Sus ventajas son un aumento de 100 veces más la velocidad de la red 4G, mayor facilidad de gestión de datos de forma simultánea y ultra confiabilidad, ya que no generará pérdida de conectividad. Por esta razón, las oportunidades que habrán serán en el área de la salud, con tratamientos preventivos y cirugías a distancia; movilidad, conducción autónoma y optimización de rutas de mercancía; ocio, emisiones en directo sin fallos; turismo, información al instante y aparatos traductores súper potentes.

  1. El segundo, el internet de las cosas (IoT), que puede ser concebido como la dotación de conectividad a internet de cualquier objeto sobre el que se pueda medir parámetros. Es, en pocas palabras, la interconexión de todo.

Sus posibilidades son infinitas, como dotar de conectividad edificios, casas, fábricas, bodegas, sensores de temperatura, de humedad, viento o luz. Conectaremos vehículos a nuestros móviles, tablets, llaves y relojes.

El internet de las cosas creará oportunidades de innovación a diestra y siniestra, automatizará y optimizará procesos, facilitará la toma de decisiones, detectará fallos, facilitará correcciones y hará más eficiente la gestión de recursos.

  • En tercer lugar, tenemos a la inteligencia artificial, término que alude a la inteligencia demostrada por las máquinas que pueden reconocer su entorno y aprender de él, lo cual hace que después sean capaces de tomar decisiones de forma autónoma.

De todas las tecnologías que configurarán el nuevo mundo del mañana, esta es la que tiene el impacto más plausible en el resto y sobre la que se están desarrollando los proyectos más innovadores de muchísimos sectores: banca y seguros, salud, movilidad, telecomunicaciones, etc.

Con ella, tendremos un mayor nivel de razonamiento y trazabilidad, aportando mayor capacidad de profundizar en análisis y otros procesos para determinar cómo y por qué se toman las decisiones.

  1. En cuarto lugar, está la realidad virtual y la realidad aumentada. La realidad virtual es un entorno generado mediante tecnología informática que crea en el usuario la sensación de estar inmerso en él.

Antes era solo ciencia ficción, hoy representa la sensación de un mundo nuevo con infinitas aplicaciones en la industria, el entretenimiento, el arte, la educación, los videojuegos, la arquitectura, la medicina, entre otros.

Por su parte, la realidad aumentada es el término que se usa para definir la visión de un entorno físico del mundo real a través de un dispositivo tecnológico. Este dispositivo o conjunto de dispositivos añaden información virtual a la información física ya existente.

Ambas, al ser aplicables a todas las industrias, prometen optimizar diseños, reducir tiempos de espera en prototipos, aumentar la seguridad y mejora de los procesos, ahorrar costos de prototipado y realizar simulaciones que permitan conocer rutas de trabajo alternativas.

¿Te imaginas que, en alguna empresa del mundo, se utilicen para que los trabajadores puedan ensayar, paso a paso, en un entorno virtual, los distintos procesos que se dan en un departamento o área concreta y así entrenarlos?

  1. En penúltimo lugar, está la impresión en 3D, que representa el proceso de unir materiales para hacer objetos a partir de un modelo digital. Sectores como la aeronáutica, la automoción o la medicina encabezan la lista de actores pioneros de esta tecnología.

Creará cadenas de valor más elásticas, ciclos de producción más sencillos, diseñará productos de forma rápida y de gran calidad, será más sostenible debido a la disminución de los desechos al fabricar.

Es transversal. Puede fabricar equipos para aviones; vehículos; equipo médico como prótesis, tejidos, órganos, audífonos; para óptica; moda; joyería; hasta casas, edificios y departamentos.

¿Te imaginas democratizar su uso y que muchas personas tengan acceso a ellas para que puedan crear artefactos que solo viven en su imaginación? Será una herramienta que haga realidad el “hazlo tú mismo” y con ello lo cambie todo.

  1. Y finalmente, la robótica, uno de los componentes claves de la nueva economía. Su impacto afecta a todos los sectores y segmentos.

Hay robots de muchos tipos: industriales, cobots (que interactúan con humanos), de servicios, domésticos, educativos, drones, exoesqueletos y demás. En las últimas décadas se ha expandido a nuevos usos en el hogar, turismo, medicina, seguridad, educación y seguirá creciendo.

¿Por qué son tan importantes? Porque incrementan la productividad, reducen mano de obra y tiempos, mejoran la calidad de los productos. Además de su aplicación en los servicios personales como asistencia a niños discapacitados, adultos mayores, limpieza de calles, vigilancia e inspección de sitios, y otro largo etcétera.

Y aquí terminamos con las industrias del futuro que hoy por hoy están creando los productos y servicios que puedan cambiar el curso de la humanidad gracias a sus aplicaciones.

¿Lo increíble? Ese día puede ser mañana.

¿Lo más increíble? Ese producto o servicio lo puedes crear tú.

Nichos para emprender

¡Listo! Ya sabes cuál es la industria que más te interesa, pero quedan un par de preguntas por responder: ¿por dónde empezar?, ¿cómo y con quién emprender?, ¿cómo evitar caer dentro de las terribles estadísticas del fracaso temprano?

Puedes utilizar la estrategia del océano azul, que propone la búsqueda de los llamados “océanos azules”, o sea, espacios de mercado libres de competidores, en lugar de intentar introducirte en un “océano rojo”, que son los sectores más saturados.

Por otro lado, también hay otras metodologías que pueden guiarte paso a paso durante todo el proceso de emprender. Por ejemplo, el llamado Método Lean Startup con la creación de PMV o Producto Mínimo Viable, un producto con suficientes características para satisfacer a los clientes iniciales, y proporcionar retroalimentación para el desarrollo futuro.

En el crucial momento en el que nos encontramos y después de haber revisado cómo se están creando nuevas oportunidades en el mundo gracias a las nuevas industrias, es muy importante entender que muchos emprendimientos fracasan por una sencilla razón: se concentran en nichos saturados.

Uno puede preguntar a los principales gestores de venture capital, aceleradoras y a ángeles inversores y muchos coincidirán en que hay un exceso de proyectos que buscan diseñar el nuevo patinete eléctrico o el nuevo ecommerce tipo Amazon.

¿Cuáles son las consecuencias de esto?

Al invertir en mercados saturados, no se produce innovación (no se crean “océanos azules”) y los proyectos mueren rápidamente, y quienes emprenden así, sin duda irán sumando fracasos, lo que provocará que no quieran hacerlo más.

Esto es grave, pero no es lo peor; lo más inquietante es que si seguimos por ese camino, dejamos nichos sin cubrir, y por lo tanto, dejamos a personas sin la posibilidad de adquirir un producto o servicio que puede ser la solución a un problema que desde hace mucho tienen. Y si ese problema lo tienen cientos, miles o millones de personas, el costo es una oportunidad pérdida de haber podido cambiar el mundo de forma drástica y contribuir al aumento de la calidad de vida de todos.

Así, es absolutamente imprescindible acertar en tu nicho y en tu modelo de negocio.

Si hace unos años nos hubieran dicho que el mundo se iba a reinventar por completo, no hubiésemos dado crédito al estilo de vida que hoy tenemos. De la facilidad con la que podemos resolver problemas, incluso a veces hasta, literalmente, con un clic.

La nueva economía, el nuevo modelo de emprendimiento y las potentes industrias incipientes ofrecen un panorama tan gigantesco que los nichos y las oportunidades de crear mercados, de emprender y de reinventar negocios no solo son muchas…

Son infinitas.

Conclusión

Me gustaría concluir este recorrido hablándote de una compañera que te seguirá a todos lados si decides emprender. No importa a dónde o con quién vayas, ella siempre estará contigo. Y desde ahora te digo, no podrás deshacerte de su presencia, simplemente tendrás que aprender a convivir con ella. Te hablo, por supuesto, de la incertidumbre.

El emprendedor tiene que saber vivir en la incertidumbre. Acostarte cada día sospechando, intuyendo, deseando o fantaseando es agotador. Uno no puede ni debe vivir así. Dicho de otro modo: navegar con el mar en calma, es sencillo; hacerlo cuando este se agita y el viento comienza a soplar fuerte, es cansado pero posible; navegar sabiendo que entrarás a una tormenta, es de valientes. Pero no saber qué seguirá luego del viento y la tormenta y no intuir qué va más allá de la sacudida, es de emprendedores verdaderos.

Es estar bien sabiendo que habrá tornados, que se te llenarán los pies de barro, de dormir aunque no hayas encontrado la solución a un problema, de transmitir optimismo para que el barco no se hunda.

Es ser capaz de no derrumbarte y recordar que estás ahí por tu pasión.

Al final, emprender es inventar un camino que no existía antes. Y que al hacerlo habrá movimiento y duda. Es no saber qué habrá después de que todo termine. Porque se va a terminar. Pero volverá a empezar. Y habrá que crear otro camino porque no valdrá el que ya creaste.

¿Y por qué?

Porque emprender es resistir.

Fin del resumen

Biografía del autor

Francisco Estevan

Francisco Estevan es CEO y cofundador de Insomnia, una de las principales Aceleradoras de Startups de España. Cuenta con una amplia experiencia en asesoramiento sobre políticas y financiación europea. Es mentor en programas de fomento del emprendimiento tanto en España como en la Unión Europea, donde ha asesorado a más de 300 startups.

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Ficha técnica

Editorial: Gestión 2000

ISBN: 8498754992

Temáticas: Emprendimiento Consejos para emprendedores Innovación, desarrollo y cambio Nuevos mercados y sus oportunidades

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