El poder de tu alter ego
Resumen del libro

El poder de tu alter ego

por Todd Herman

Crea una identidad secreta para desarrollar todo tu potencial

Introducción

Estaba a punto de dar una gran conferencia frente a miles de personas. Faltaban veinte minutos para que me llamaran al escenario, por lo tanto, estaba repasando mis notas. Mientras leía, un hombre grande y fornido entró al camerino en el que me encontraba.
Al hombre lo reconocí inmediatamente; era Bo Jackson. Por si no sabes quién es, Bo Jackson es uno de los atletas más exitosos de la historia, ya que es una superestrella en dos de los deportes más populares en Estados Unidos: el béisbol y el fútbol americano.
Ya te imaginarás mi sorpresa cuando lo vi entrar, Bo Jackson era como un superhéroe para mí cuando era niño.
Me presenté y le dije lo sorprendido que estaba al verlo entrar a mi camerino, y me comentó que estaba buscando a un amigo suyo que también iba a presentarse en el escenario. Cuando le dije que yo también iba a dar una conferencia, se interesó y me preguntó de qué tema iba a hablar. Le contesté:
«Voy a hablar del juego mental. Más concretamente de cómo utilizar los Alter Egos para dar lo mejor de uno mismo».
Al oír mi respuesta, Bo ladeó la cabeza ligeramente y entrecerró los ojos como si lo que acabara de decir hubiese provocado alguna emoción en él. Al cabo de unos segundos, sonrió y dijo: «Ahora que lo mencionas, ¿sabes algo? Bo Jackson nunca jugó un partido de fútbol americano en toda su vida».
Mi asombro fue mayúsculo. Y, después de mi sorpresa, sonreí y le dije: «Mmm, vale…, interesante. Cuéntame más».
Me informó de que, de joven, tenía problemas para controlar sus emociones y que, debido a ello, siempre se metía en problemas por sus arranques de ira. A menudo se peleaba con algún miembro del equipo contrario cuando competía y respondía violentamente ante la más mínima provocación. Lo que ocasionaba que lo sancionaran frecuentemente.
Sin embargo, un día, mientras veía una película, se quedó fascinado por la naturaleza impasible, implacable y fría de Jason. ¿Te suena de algo ese nombre?
Jason era el asesino que llevaba una máscara de hockey en las películas de Viernes 13.
Durante la película, Bo tuvo una idea. Decidió que en el campo de fútbol americano ya no sería Bo Jackson, sino que empezaría a ser Jason y dejaría la ira sin control afuera.
En el camerino, Bo me explicó que Jason vivía solamente en el terreno de juego. Cuando él salía del vestuario y llegaba al campo, Jason entraba en su cuerpo y tomaba el mando. Jason, para Bo, era lo que se denomina un Alter Ego.
Cuando el Alter Ego aparecía, el Bo Jackson impulsivo y propenso a las peleas se transformaba en un personaje frío, implacable, impasible y disciplinado.
El hecho de tomar una identidad diferente le ayudó a concentrar cada gota de su talento y su capacidad y le permitió aparecer en el terreno de juego sin ningún tipo de problema emocional que interfiriera con su rendimiento.
Un Alter Ego es una herramienta útil que te ayuda a ti, a mí y a otras personas a enfrentarte a la adversidad con más resiliencia. Exploramos nuestro lado más creativo y, a la vez, nos protegemos a nosotros mismos. En esencia, es decidir de forma más consciente quiénes intentamos ser en ciertas circunstancias.
Al terminar de contar su historia, le platiqué este concepto del Alter Ego. Para él, crear un Alter Ego era algo a lo que recurría de forma natural. Y Bo pensaba que él era el único que lo hacía, pero no es así.
Durante décadas, hemos pasado por alto las señales que nos ha dejado la historia que indican que el Alter Ego es una parte natural de la condición humana, y lo que hizo Bo es prueba de ello.
Puede parecerte un truco de magia, pero no es así. El Alter Ego es muy real, y su efecto está respaldado por investigaciones en el campo de la psicología. Negarlo es negar la herramienta que utiliza la gente de élite en todos los campos profesionales.
Por lo tanto, mi objetivo aquí es demostrarte el método que ha ayudado a atletas a alcanzar el podio en los Juegos Olímpicos, a emprendedores a crear empresas de millones de dólares y a ejecutivos a cerrar tratos que parecían imposibles.
Te voy a mostrar cómo crear tu Alter Ego para adoptar toda la gama de habilidades, capacidades, creencias y características que tienes.
Para que veas de qué estás hecho realmente.


El poder del efecto Alter Ego

Antes de empezar a construir tu Alter Ego, aprenderás un modelo que explica cómo nos convertimos en lo que somos. Es un modelo muy importante, se llama Modelo del Campo de Juego, y a lo largo del camino lo usaremos para comprender los fundamentos que impulsan a tu Alter Ego.
Para empezar, debes saber que tienes un Núcleo del Yo. Aquí están tus deseos, aspiraciones y sueños más profundos. En esta parte, somos una fuerza de posibilidad creativa. Nuestros más poderosos motivadores humanos se encuentran aquí: crecimiento personal, aventura, disfrute, dominio y curiosidad.
Sin embargo, el Núcleo del Yo es solo la parte más profunda de un todo. Nuestro Núcleo está rodeado de capas que influyen en nuestra manera de ser y en nuestra personalidad. Y hay cuatro capas en total.
La primera capa son tus Impulsores Centrales. Aquí están las cosas con las que te identificas y con las que te relacionas profundamente. Lo que te importa de verdad. Lo que te da una razón de ser.
En esta capa está tu motivador intrínseco principal, es decir, todo aquello que te define. Los Impulsores Centrales más poderosos son: Familia, Comunidad, País, Religión, Raza, Género, Grupo Identificable, Idea o Causa. ¿Cuál es el tuyo?
La segunda capa es la Capa De Creencias. Aquí encuentras tus actitudes, valores, percepciones, experiencias y expectativas. También el cómo te ves a ti mismo y cómo percibes al mundo.
La tercera capa es la de las Acciones. Como su nombre indica, esta representa las habilidades, las competencias y el conocimiento que has desarrollado con el tiempo. También los comportamientos, acciones y reacciones que tienes en cada situación.
Por último, en la cuarta capa, está el Campo de Juego. Esta área hace referencia al contexto: tu entorno físico, las circunstancias, las limitaciones, las personas y los lugares. Las cosas con las que interactúas.
Recuerda que estamos hablando del Modelo del Campo de Juego, que explica las distintas áreas de la vida que determinan cómo nos convertimos en lo que somos. Todas estas capas influyen en cómo piensas, cómo te sientes y cómo te muestras en tu Campo de Juego (tu entorno).
Más adelante vamos a examinar estas capas con más detenimiento y vamos a saber cómo utilizarlas para cambiar nuestros resultados con la ayuda de un Alter Ego.
En este momento puedes estarte preguntando: «¿cambiar nuestros resultados?». Te contaré algo para ilustrarlo mejor.
Imaginemos que tú te consideras una persona buena y amable. Son grandes cualidades. Sin embargo, en el Campo de Juego del Trabajo la gente se aprovecha de esa amabilidad dándote demasiado trabajo o negociando condiciones injustas.
Ante esa situación, un Alter Ego te serviría.
En tu trabajo, podrías optar por «ser» otro tú. Por ser tu Alter Ego. Uno que no permite que lo traten injustamente, uno que tenga la asertividad necesaria para expresar que no tolerará esos maltratos, uno que enfrenta acertadamente al compañero abusivo y le dice que no seguirá haciendo lo que a él le corresponde.
Con esto en mente, piensa: en el Campo de Juego del trabajo, ¿quién se desempeñaría mejor?, ¿tú o tu Alter Ego? ¿Quién debería aparecer?
Cuidado. No te confundas. No se trata de rechazar quien eres, sino de mirar de verdad las características que te ayudarán a tener éxito en un momento o entorno específico.
Como Bo Jackson, ¿lo recuerdas? La leyenda de los deportes que se presentó en mi camerino y cuyo Alter Ego era Jason.
Él utilizó un Alter Ego que le ayudó a sacar lo mejor de sí en su Campo de Juego. «Convertirse» en Jason le ayudó a dejar a un lado los pensamientos, creencias y comportamientos que no le servían cuando competía.
Bo comprendió que su carácter impulsivo y furioso no le servía en la cancha, así que decidió crear un Alter Ego que tuviese las cualidades que sí le servirían.
Ese es el poder del Efecto Alter Ego: asumir las cualidades que necesitas en un momento específico, vivirlas y sentirlas para poder rendir lo mejor posible en tu Campo de Juego.
Tú, como Bo Jackson, puedes vivir tu Alter Ego en distintos Campos de Juego, y cuando lo hagas y dejes atrás las creencias, valores y comportamientos que no te sirven para adoptar los que sí te sirven, sabrás lo que es pasar de vivir en tu Mundo Ordinario para empezar a vivir en tu Mundo Extraordinario.

Tu Mundo Ordinario y El Enemigo

Hace tiempo estaba sentado en un asiento de avión escuchando a un autor de libros muy reconocido acerca de cuánto se esforzó para lograr el sueño de toda su vida: ser escritor.
Me decía que, en sus inicios, cuando se sentaba a escribir, se quedaba mirando el cursor de la pantalla sin poder teclear ni una sola palabra. Sentía que el asiento y él se repelían como imanes, y que en su cabeza había una voz que le decía todo el tiempo: «No puedes hacerlo, no puedes hacerlo, no puedes hacerlo».
Podría hablar sin parar de historias de artistas, cantantes, científicos, actores, emprendedores y estudiantes, de cómo alguna fuerza les impedía avanzar hacia sus objetivos o sueños, que dudaban de su potencial, que tenían pensamientos negativos, que no sabían cómo empezar o que creían que no eran suficientemente buenos para hacer algo.
Eso es lo que conocemos como Mundo Ordinario. Es un mundo en el que parece que el «verdadero yo» está atrapado. El «yo» que tiene aspiraciones, sueños y objetivos que no se materializan. El Mundo Ordinario es frustrante y estresante. Limita nuestras posibilidades y nos hace sentir mal con nosotros mismos.
Vivir en tu Mundo Ordinario te impide desempeñarte con el mayor rendimiento en el Campo de Juego en el que te encuentres. Esto es muy importante, dado que todos tenemos más de un Campo de Juego en nuestras vidas.
Está el Campo de Juego de los deportes, del trabajo, de la carrera profesional, de la familia; como padre, madre e hijo. Por lo tanto, para evitar vivir en tu Mundo Ordinario en cualquier Campo de Juego, es necesario que comprendas cuáles son las fuerzas que te impiden desenvolverte de manera óptima.
Pero, ¿cómo descubrir esas fuerzas? No te preocupes. Te ayudaré a que lo averigües.
No obstante, antes de decirte cuáles son esas fuerzas, primero te voy a presentar al causante de todas ellas: El Enemigo.
El Enemigo es la fuente de esos comportamientos no deseados que aparecen en tu Campo de Juego cuando te encuentras en tu Mundo Ordinario.
Cuando eres dócil durante una negociación, cuando te niegas a liderar un proyecto en el que eres bueno, cuando dices que sí a demasiadas cosas, cuando no levantas la mano para participar, cuando no te animaste a hacer lo que te apasiona o cuando no ganas la carrera porque no lo diste todo.
Cuando te ocurre todo eso, es el Enemigo el que te ha atrapado. El Enemigo te ha robado tu momento y te mantiene oculto, sano y salvo en el Mundo Ordinario.
Y cuando te atrapa, crea un efecto dominó de pensamientos, emociones y comportamientos negativos que provocan un mal resultado en tu Campo de Juego.
¿Cómo escapar de él? ¡Sorpresa! No puedes, ¿por qué? Porque el Enemigo forma parte de ti. Son tus propias creencias, desconfianzas, preocupaciones e inseguridades. El Enemigo empieza y termina contigo.
¿Hay algo bueno en todo esto? ¡Sí! Y es que, a pesar de que el Enemigo forma parte de ti, no es «tú». Además, sabemos cómo evitar que nos atrape.
Sabemos que el Enemigo cuenta con una serie de herramientas que utiliza con mayor frecuencia y que son las que más daño nos pueden hacer.
A estas herramientas las vamos a llamar Fuerzas Comunes, y como te expliqué anteriormente, son aquellas que te mantienen viviendo en tu Mundo Ordinario.
Las Fuerzas Comunes más importantes son no saber controlar nuestras emociones, carecer de autoestima, preocuparse por lo que piensen los demás de nosotros, dudar de nuestras capacidades, asumir o no asumir más riesgos en la vida, no actuar de forma deliberada y tener una mala actitud.
Piénsalo un momento: ¿cuál es la Fuerza Común que utiliza tu Enemigo contra ti?
¿Te acuerdas de la historia del escritor que estaba a mi lado en los asientos del avión? Bien. Cuando su cabeza se llenaba de «no puedes hacerlo, no puedes hacerlo», era el Enemigo el que había tomado el control, y la Fuerza Común que utilizó es hacer que dudara de sus capacidades.
Finalmente, el escritor pudo vencer al Enemigo y empezar a escribir. Con el tiempo, como ya te comenté antes, se convirtió en un escritor de éxito. ¿Cómo lo hizo? Con ayuda de un Alter Ego.
Su Alter Ego fue un superhéroe para él, porque, claro, si hay un Enemigo, también hay un Superhéroe. Y ese Superhéroe también está dentro de ti.
Todos llevamos un Yo Heroico en nuestro interior que nos ayudará a derrotar al Enemigo cuando este intente dominarnos.
Y ahora que conoces cómo actúa tu Enemigo, te toca saber cómo defenderte de él.

Tu Mundo Extraordinario y tu Yo Heroico

Imagínate que eres un ejecutivo importante de una empresa internacional y te han encomendado la tarea de cerrar un contrato de venta millonario en lo alto de un edificio corporativo.
Estás vestido elegantemente, y tus futuros compradores se encuentran ya en la sala de juntas. Solo debes entrar y venderles la idea. Estás nervioso porque sabes lo importante que es conseguir que el contrato se firme.
De repente, una voz en tu cabeza empieza a decirte: «No eres buen vendedor. Te equivocarás en tu presentación. Estás a punto de echar a perder la venta y, cuando lo hagas, te echarán de la empresa. No tienes lo necesario para lograrlo».
Es El Enemigo, y te ha atrapado. Te has desanimado y estás entrando en crisis, así que optas por ir al lavabo a lavarte la cara para despejar tu mente de esos pensamientos. No sabes qué hacer.
Ante esta situación, te pregunto: ¿qué harías tú para recobrar la confianza en ti mismo y entrar con buena actitud a la sala de juntas y hacer que ese contrato de venta se cierre con éxito?
Piénsalo mejor de esta manera: ¿cuáles son las creencias, pensamientos, sentimientos, habilidades y comportamientos que se requieren en esa situación?
Quizá se requiera confianza, elocuencia y audacia. O tal vez ambición, rudeza, objetividad y firmeza. O quizá paciencia, serenidad y empatía. Tú decides. Cada situación es distinta, y recuerda que es tu Campo de Juego y que tú lo conoces mejor que nadie. Esto último es esencial: debes conocer tu Campo de Juego y debes saber qué es lo que se requiere para triunfar en él.
Con esto en mente, elige qué necesitas para tener éxito en la sala de juntas. Cuando lo sepas y te propongas demostrarlas allí dentro, el que hará la venta no será tu yo atrapado en tu Mundo Ordinario, será tu Yo Heroico.
Tu Yo Heroico es esa parte de ti que no se deja dominar por El Enemigo, sino que, con ayuda de tu Alter Ego, lo derrota y lo hace a un lado. Es la mejor versión de ti mismo en tu Campo de Juego. Y cuando vives tu Yo Heroico, vives en tu Mundo Extraordinario.
El Mundo Extraordinario es aquel lugar donde tu actitud está fijada en la búsqueda de la excelencia. Aquí las posibilidades de triunfo son mayores porque no existen las Fuerzas Comunes del Enemigo que intentan atraparte y hacerte dudar.
Pero atención, eso no significa que tu Mundo Extraordinario sea todo unicornios, brillos y gominolas. Este Mundo también está lleno de retos, obstáculos y dragones que hay que matar.
Vivir siendo tu Yo Heroico te permitirá vivir en tu Mundo Extraordinario. Sin embargo, puede que no sea muy práctico pensar cuáles son cada una de las habilidades que te servirán para triunfar cada vez que estás en tu Campo de Juego.
Pero no te preocupes, eso no significa que el ejercicio anterior no haya servido para nada. Todo lo contrario. Te ha dado un fundamento muy importante para empezar a construir la mejor herramienta que podrás tener en la vida.
Esta herramienta es el motivo principal por el cual te embarcaste en esta aventura. Hablamos de una herramienta muy personal y secreta. Tuya, y solo tuya. Con ella podrás invocar de un solo tirón toda la gama de pensamientos, creencias, habilidades y comportamientos que te permitirán triunfar en el entorno que quieras y en el momento que elijas.
¿Ya sabes cuál es?

Tu Alter Ego

Te explicaré cómo crear tu Alter Ego con una sencilla historia. Pero no cualquier historia; te contaré la mía.
Cuando inicié mi negocio de consultoría, mi objetivo era claro: conseguir que las personas rindan al máximo en el Campo de Juego de su elección. ¿Sabes cómo lo hacía? Ayudándoles a crear un Alter Ego.
Después de haber tenido un par de clientes, me encontré con un problema: creía que las personas no me tomaban en serio porque era bastante joven. Creía que mi edad me hacía parecer ingenuo. Me atormentaba creer que los profesionales que acudían a mí para mejorar se alejaban cuando me conocían porque parecía alguien sin experiencia.
Por lo tanto, decidí implementar mi propia estrategia en mí mismo: me crearía un Alter Ego sin esas inseguridades, pero con todas las virtudes que me faltaban para desempeñarme a mi máximo nivel en mi Campo de Juego.
Lo primero que hice es pensar qué Superpoderes tendría mi Alter Ego. Por lo tanto, también es lo primero que debes hacer tú. Hay tres pasos en total.
Contesta: ¿Cómo quieres que se muestre tu Alter Ego durante esos momentos decisivos? ¿Quieres que sea resuelto, adaptable, flexible, amable, brillante, duro? Busca adjetivos.
¿Qué o quién representa los adjetivos que has seleccionado? ¿Hay alguien a quien asocies con ellos? No hay límite. No hay respuestas incorrectas. Lo único que importa es que selecciones algo o alguien con el que te sientas profundamente identificado.
Por ejemplo, una clienta mía, Heide, utilizaba un Alter Ego que es un cruce entre MacGyver, el personaje televisivo de ficción que resolvía todos sus problemas, y Marie Forleo, una famosa empresaria de Nueva York.
Por otro lado, Julia encontró su Alter Ego en algo un poco más… inusual, pero igualmente válido: un ciervo. Sí, el animal. Me dijo: «Los ciervos se mantienen firmes y, al mismo tiempo, son tranquilos y amables. Y mejor no te metas con ellos. Son determinados y tozudos».
El segundo paso es elegir a alguien o algo que admires. Como ya viste, puede ser una persona, un animal o una cosa. Lo importante es plantearte: «¿Por qué? ¿Qué tiene que yo admire? ¿Qué rasgos o Superpoderes posee?».
La clave es tener una conexión emocional con aquello que elegiste. Insisto, eres libre de elegir.
Pueden ser héroes, como Spiderman o Batman; figuras históricas, como Cleopatra, Churchill o Da Vinci, o personajes literarios, como Harry Potter o Winnie the Pooh (sí, en serio, todo vale). Recuerda que también pueden ser cosas. ¿Qué tal ser un motor de lancha? ¿Un carro?
El tercer paso es: busca a tu alrededor. Quizá hay alguien en tu familia, alguien de tus amigos, algún famoso. ¿Tu padre, tu abuelo, tu tía? Un profesor, un empresario. Puede estar frente a tus narices.
Recuerda que estás seleccionando los Superpoderes de tu Alter Ego. Ya te he dicho tres pasos para hacerlo, sin embargo, hay un último: crear el tuyo.
Sé creativo y trabájalo. ¿Qué cualidades tiene? ¿Qué pensaría de sí mismo? ¿Qué actitudes tiene? ¿Qué creencias tiene? Recuerda, busca adjetivos. Incluso puedes buscar algunos en línea si no se te ocurren los suficientes.
Yo, cuando creé mi Alter Ego, solamente utilicé tres Superpoderes: tener confianza, ser resuelto y ser elocuente. Después de haberlos elegido, tuve que elegir un nombre para mi Alter Ego.
Así es, tendrás que ponerle un nombre. ¿Por qué? Porque el nombre le da forma a algo. Además, un nombre engloba todos los Superpoderes y rasgos y da a tu Alter Ego una identidad real.
Si has elegido a un personaje o a un animal, lo más probable es que utilices el nombre que ya tiene. Pero, si no, puedes crearlo. Nuevamente, eres libre de elegir, solo recuerda que es muy importante que tengas una conexión emocional con ese nombre.
Por ejemplo, la superestrella del baloncesto Kobe Bryant eligió «Black Mamba» como Alter Ego en su Campo de Juego, que es la cancha. Kobe afirma que se le ocurrió cuando vio la agilidad y la agresividad que estas serpientes tienen. Dijo una vez: «Me fijé en el animal y pensé: “Esto es increíble”. Es la descripción perfecta de cómo quería que fuera mi juego».
No hay más reglas en este paso, solamente tienes que escoger un nombre y empezar a utilizarlo.
Por cierto, quizá te estés preguntando cómo se llama mi Alter Ego… o quizá no. Si la duda te corroe, debes saber que el nombre de mi Alter Ego es «Richard». ¿Por qué? Porque es mi primer nombre (te dije que no hay reglas).
Esta parte del proceso de la creación del Alter Ego me encanta porque hace que dejes correr la imaginación y permite que tú crees tu Mundo Extraordinario. Pero ahora vamos a empezar a añadir aún más profundidad, fuerza y potencia. ¡Allá vamos!

Cómo darle vida a tu Alter Ego

¿Te acuerdas del Modelo del Campo de Juego? Lo vimos al inicio de esta aventura. El modelo te explica cuáles son las distintas áreas de tu vida y cómo influyen en nuestra manera de ser, en cómo nos determinan para ser como somos.
Recuerda que en el centro está tu Núcleo del Yo, que es todo tu potencial; la capa siguiente son tus Impulsores Centrales, lo que te motiva; la segunda es tu capa de Creencias, cómo te defines a ti mismo, y la tercera es la capa de tus Acciones, cómo te muestras. Y, finalmente, está tu Campo de Juego.
Cuando te lo expliqué, también te dije que era necesario que lo comprendieras bien, ya que, así como tú estás conformado por este Modelo del Campo de Juego, tu Alter Ego también lo estará. Al fin de cuentas, eres otro «optimizado» para un Campo de Juego específico.
Repasemos lo aprendido. Hemos visto cómo el Enemigo utiliza sus Fuerzas para mantenerte atrapado en tu Mundo Ordinario, seguro y mediocre. También hemos visto cómo derrotarlo mediante tu Yo Heroico, que no es más que una mejor versión de ti mismo que impide que El Enemigo lo domine.
Además, aprendimos que cuando nuestro Yo Heroico sale a la luz nos alejamos del Mundo Ordinario para pasarnos al Mundo Extraordinario, un lugar lleno de posibilidades y retos. Finalmente, vimos cómo descubrir tu Alter Ego y definir sus Superpoderes.
A estas alturas, ya debes saber cuál es el Campo de Juego para el que estás creando tu Alter Ego. Si aún no lo sabes, recuerda que ha de ser el papel de tu vida en el que no rindes al máximo, puede ser la familia, los negocios, los deportes, la escuela, etc.
Además, también debes saber cuáles son tus Impulsores Centrales, o sea, lo que te motiva. Recuerda que los principales son: Familia, Comunidad, País, Religión, Raza, Género, Grupo Identificable, Idea o Causa.
Ahora lo que haremos será ver a tu Alter Ego con más detenimiento y profundidad. Para empezar, vamos a volver al Modelo del Campo de Juego y trabajar en las capas que faltan para consolidar la personalidad de tu Alter Ego.
Lo primero que hay que hacer es definir cómo te mostrarás: tu Capa de Acciones.
Pregúntate qué habilidades, conocimientos, comportamientos, acciones o reacciones quieres que posea tu Alter Ego. Podría ser la capacidad de controlar una sala solo con tu presencia o la capacidad de expresar algo de una forma concisa y carismática. Piénsalo libremente.
Una vez, uno de mis clientes se resistía a adquirir conocimientos en el campo de las finanzas. Pero cuando diriges un negocio que mueve millones de dólares, esta actitud supone un problema grave.
Evidentemente, podía hacer que otras personas gestionaran el dinero de su empresa, pero, como propietario o ejecutivo, si no te interesas por la realidad financiera de tu compañía limitas tus capacidades a lo grande. Además, tarde o temprano se aprovecharán de ti y te verás negociando condiciones poco ventajosas.
Así que, después de trabajar con él un tiempo, fijamos los «Viernes de Finanzas»: era un día entero para ocuparse de ese asunto y que incluía todas las reuniones financieras. ¿La clave? El que iba a dichas reuniones no era él, sino su Alter Ego.
A su Alter Ego le encantaba el tema y era diligente con los detalles y los números.
Tú, así como mi cliente, debes preguntarte cuáles serán tus acciones y comportamientos. ¿Cómo actuarás?
Si quieres que hable de forma tranquila y calmada, así debe mostrarse. Si deseas que tenga el Superpoder de estar entusiasmado y animado, así debe mostrarse. Pero profundiza más: ¿Cómo es su postura? ¿Gesticula? ¿Cómo se viste?
Si tú eres impulsivo y sueles hablar sin pensar en una reunión cuando alguien dice algo que no te gusta, ¿qué haría tu Alter Ego? ¿Responderá con calma? ¿Dirá «Deja que lo piense» o «Te llamo luego»?
Nuevamente, ¿qué atributos tiene? Es adaptable, analítico, apasionado, estrafalario, meticuloso, ¿qué más?
Ya que sabes cómo te mostrarás, el segundo paso es saber quién eres: Tu Capa de Creencias.
Termina la frase: «Mi Alter Ego cree…».
Por ejemplo: «Mi Alter Ego cree que es un escritor excelente que escribe historias que atraen a mucha gente», o «Mi Alter Ego cree que es una vendedora increíble que siempre consigue cerrar la venta», o «Mi Alter Ego cree que es una presentadora potente en el escenario».
Ahora, ¿qué tal si cambiamos la palabra cree por sabe?
Sería, entonces, algo así: «Mi Alter Ego sabe que ella es una presentadora potente en el escenario».
Hay una diferencia entre saber y creer, ¿cierto?
Con esto en mente, pregúntate: ¿Qué cree tu Alter Ego sobre sí mismo? ¿Y qué sabe sobre sí mismo? ¿Qué piensa sobre el Campo de Juego en el que está? Si estás en una reunión, ¿qué pensarían sobre el Alter Ego?
También considera los valores de tu Alter Ego: equidad, justicia, riqueza, alegría, poder. No hay valores buenos ni malos.
Y lo mismo acerca de qué pensamientos tendrá o qué pensamientos no tendrá. Pregúntate qué pensamientos nunca tendría tu Alter Ego.
Por ejemplo, en mi caso, cuando creé a mi Alter Ego, me dije: «Un pensamiento que nunca tendrá Richard será creer que su juventud significa inexperiencia». No sabes cuánto me ayudó.
Ahora que has construido un Alter Ego, le has puesto nombre, le has asignado habilidades, creencias, valores y comportamientos, ha llegado la hora de Activarlo.

Cómo Activar tu Alter Ego

En 1940, mientras el mundo era arrastrado a la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill estaba a punto de ser nombrado Primer Ministro de Gran Bretaña.
Había esta increíble mitología sobre él y una leyenda que ha perdurado durante décadas por cómo dirigió al pueblo británico y a Europa en un momento peligroso. Este personaje me fascina desde que oí hablar de él.
Recuerdo haber leído en su biografía que Churchill utilizaba sus sombreros para apelar a una personalidad u otra. Se dice que cuando recibió un telegrama en el que le informaban que iba a ser el nuevo Primer Ministro, se quedó muy preocupado porque no sabía si sería capaz de dirigir el país durante aquel momento tan difícil.
Sin embargo, mientras se estaba preparando para viajar a Londres para entrevistarse con el rey y para aceptar el cargo, se puso delante de su pared llena de sombreros y proclamó: «¿Qué “yo” debo ser hoy?».
Pero Churchill no es el único que utilizaba lo que denomino tótem para actuar de una forma más deliberada sobre su rendimiento.
Martin Luther King tenía una visión perfecta, pero llevaba gafas. Lo que ocurría era que no eran para ver mejor, sino, según sus propias palabras: «Siento que me hacen parecer más distinguido».
Aquí tienes a dos grandes figuras de la historia, Winston Churchill y Martin Luther King, que superaron los retos a los que se enfrentaban con ayuda del Efecto Alter Ego.
Utilizaron el poder de la imaginación humana y el poder de un Tótem para Activarlo, algo que tú harás en esta etapa final para acabar la transformación.
Cuando hablamos de un Tótem, hablamos de un símbolo, por lo tanto, antes de que elijas cuál será tu Tótem de Activación, debes conocer primero el poder de los símbolos.
Para empezar, vivimos en un mundo lleno de símbolos, y nuestra mente es capaz de crearle un sentido a prácticamente cualquier cosa. Cualquier objeto puede tener un significado, ya sea cultural o intensamente personal.
Tu imaginación puede crear historias vívidas basándose en elementos aparentemente aleatorios, y puedes asociar emociones, ideas, historias y las acciones de lo que representa dicho elemento.
No obstante, como nuestras experiencias vitales son distintas, cada uno de esos elementos significará algo distinto para nosotros. Dicho de manera más concisa: un objeto tiene muchos significados y sirve para muchos propósitos.
En una de mis charlas más populares sobre el «rendimiento máximo» hablo sobre el significado de los símbolos. En el escenario, muestro a cuatro maniquíes cubiertos con sábanas. Después, voy descubriendo a cada maniquí ante el público. Cada uno tiene puesto un traje. Uno de ellos es un traje de Wonder Woman.
Luego le pregunto al público qué significa para ellos cada uniforme. Todos suelen dar respuestas diferentes. Después, invito a alguien a pasar al escenario y le pido que se ponga uno de los trajes.
Una vez, una chica subió y, después de presentarse, se puso el traje de Wonder Woman. La chica nos contó que había sufrido acoso escolar durante años, pero cuando se puso el traje le pedí que se imaginara a las chicas que la molestaban a la derecha del escenario. Ella empezó a gritarles.
Después, algo aliviada, dijo: «Si hiciera eso en el instituto, probablemente me pegarían. Pero a mí no me importaría, porque Wonder Woman lo podría controlar».
Lo que intento mostrarte con esta historia es lo rápido que pasamos de un papel a otro en nuestras vidas. Y, sobre todo, lo importante que es tener algún elemento tangible para hacerlo.
Por eso es importante un Tótem. El Tótem encarna el nombre, los poderes y las habilidades de tu Alter Ego. Cuando ese Tótem se activa, invoca a tu Alter Ego y a toda su gama de comportamientos y creencias. Y ahora te diré cómo elegir el tuyo.
Existen tres tipos de Tótem, el primero es algo que usas.
Aquí puedes incluir prácticamente todo lo que te puedas imaginar: uniforme, sombrero, gafas, reloj, chaqueta, calcetines, joyas, etc. Este es uno de los más potentes.
El segundo es algo que lleves encima.
Puede ser algo en tu bolsillo o en tu billetera: un cuaderno, una roca, una lapicera, una foto, una moneda, etc.
Y el tercero puede ser algo conectado a tu Campo de Juego.
Por ejemplo: si eres artista, ¿qué tal un pincel? El Tótem de uno de mis clientes, que es escritor, es una silla para escribir. Cuando se sienta en ella, su Alter Ego se pone manos a la obra.
Hay cosas muy importantes que debes saber, y es que tu Tótem debe simbolizar algo para ti, debe ser algo que puedas usar siempre en tu Campo de Juego, debe ser algo que te puedas quitar y poner o meter y sacar. Recuerda que tu Alter Ego solo vive en tu Campo de Juego.
Antes te conté el Campo de Juego, el nombre y los Superpoderes de mi Alter Ego. Pero no te hablé de mi Tótem: unas gafas.
¿Por qué unas gafas? Porque de pequeño creía que la gente brillante las usaba. Y fue una creencia que prevaleció en mí durante mucho tiempo. Por lo tanto, para invocar a Richard lo único que hago es ponerme mis gafas y ya estoy listo para entrar a mi Campo de Juego. Son mi entrada a mi Mundo Extraordinario.
Ahora estás listo para utilizar a tu Alter Ego. Ya tiene nombre. Conoces su Modelo del Campo de Juego, por lo tanto, sabes cómo piensa y qué siente, sabes qué cree y cuáles son sus valores. Conoces sus habilidades y sus comportamientos. También qué lo motiva y qué lo activa.
¿Te doy un último consejo? Utilízalo. No lo dejes encerrado. Él, ella o eso está ahí esperándote.
¡Vamos! Ve y demuéstrale al mundo de lo que eres capaz.
Tu misión empieza ahora…

Conclusión

A lo largo de esta aventura te he hablado acerca de personas del mundo de los deportes, de los negocios y de la vida normal que utilizaron un Alter Ego para cambiar su vida, superar retos y perseguir objetivos con más libertad.
Te he llenado de preguntas y espero también haberte guiado correctamente a tu encuentro con las respuestas. Sin embargo, tengo una última por hacerte: ¿Confías en el método? Si es así, excelente. Acabas de implementar la herramienta personal que utilizan las personas más exitosas del mundo. Es el instrumento que ha impactado en mayor medida en su éxito.
Lo que sigue te toca a ti.


Fin del resumen ejecutivo
Biografía del autor
Todd Herman es entrenador y consultor de deportistas profesionales y olímpicos, así como asesor de cientos de emprendedores y ejecutivos exitosos. Es también creador de un programa de desarrollo profesional diseñado para mejorar la gestión denominado 90 Day Year, el cual ha sido considerado como el mejor programa de desarrollo de liderazgo y habilidades del mundo en dos ocasiones.
Ficha técnica
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